El fenómeno, impulsado por las llamadas parejas DINKWAD, que son las normalmente cuentan con dos ingresos, no tienen hijos y tienen un perro como mascota, están cambiando la industria hotelera. En lugar de destinar recursos a planes familiares tradicionales, este segmento gasta en escapadas premium donde sus mascotas son tratadas como huéspedes VIP. También te puede interesar: Pesca y acuicultura en América Latina: el sector que sostiene más de tres millones de empleos Hoteles en Estados Unidos han comenzado a responder con menús gourmet para perros, camas especiales, áreas verdes exclusivas e incluso spas para mascotas. Algunos establecimientos han eliminado tarifas adicionales para atraer a este tipo de cliente, que suele ser más frecuente, fiel y con estadías más largas. El crecimiento del sector es significativo. En Estados Unidos, el 53% de la población tiene mascotas y los millennials lideran la tendencia. El gasto en la industria de mascotas alcanzaría los USD 165.000 millones este año, impulsado por consumidores jóvenes que priorizan el bienestar de sus animales incluso en sus decisiones de viaje. La tendencia también se refleja en experiencias más extremas, como vuelos privados adaptados para mascotas que pueden costar hasta USD 6.000, o resorts que ofrecen actividades exclusivas para perros en destinos turísticos de alto nivel. Para los hoteles, el cambio es claro: los perros ya no son una excepción, sino parte central de la decisión de viaje. Y para muchos viajeros, el verdadero lujo no es solo el destino, sino poder compartirlo con sus mascotas sin restricciones. Fuente: Expreso / Fedexpor.