Nació en un contexto donde la atención se repartía entre hospitales públicos, clínicas privadas y la naciente seguridad social, e introdujo un modelo de medicina moderna con enfoque cristiano, que combina excelencia clínica con acompañamiento psicológico y espiritual. Con los años, se consolidó como centro de formación y pasantías para enfermeras, médicos y estudiantes de universidades nacionales e internacionales, fortaleciendo el sistema de salud y creando un puente natural con la academia, la cooperación internacional y el sector empresarial ligado a la medicina. Otro sello distintivo del Hospital Vozandes Quito ha sido su visión integral del paciente. Además del cuidado clínico, impulsó modelos de atención centrados en la persona y su familia. Esa cultura ha sido uno de los activos intangibles que más valoran sus aliados: aseguradoras, empresas y organizaciones que confían la salud de sus colaboradores al HVQ. También te puede interesar: Innovación y tecnología al servicio de la transformación empresarial en Ecuador En los últimos años, el hospital ha dado un salto decisivo en infraestructura y tecnología que refuerza su rol en el negocio de la salud. La Bless Health Tower, con una inversión superior a USD 20 millones, marca una nueva etapa de mayor capacidad ambulatoria e integración de especialidades, dentro de un plan que suma cerca de USD 30 millones entre 2024 y 2025. Es el único hospital del país en alcanzar la Fase II del Programa Ecuador Carbono Cero, con una reducción de 305,53 toneladas de CO2. Uno de sus proyectos sociales más emblemáticos es Caravanas de la Ternura junto a World Vision. Además, cuenta con el Distintivo de Empresa Socialmente Responsable-ESR y el sello de Empresa Inclusiva de ACNUR.