"Honda ya no será una compañía automovilística dentro de 20 años", ha avisado el CEO del actual fabricante de coches. Un primer paso fue el abandono de los coches de combustión, pero la transición al coche eléctrico y de hidrógeno no parece que será suficiente. La compañía parece convencida de que el futuro de la movilidad no pasa por el coche privado. El caso de Honda no sería el único de una marca japonesa que ha tenido que reinventarse. En los años 90, Olympus era una de las marcas más importantes de cámaras y hoy en día ha pasado a ser fabricante de instrumentos médicos y cámaras endoscópicas gastrointestinales. Un caso parecido ocurre con Toshiba, que dejó de vender ordenadores portátiles y equipos de música para fabricar semiconductores y central eólicas. Dentro del mundo autovilístico también tenemos a Mitsubishi, que aunque sigue fabricando coches sus grandes ingresos provienen del mundo de la energía y la explotación de recursos naturales. Algo similar ocurre con Toyota, donde pese a que sí tiene una fuerte presencia en la fabricación de coches también desarrolla robots y todo tipo de maquinaría. Son precisamente los pasos de Toyota los que parece querer seguir Honda, que ya anunció el pasado mes de septiembre una inversión de 40.000 millones de dólares para fabricar coches voladores (eVTOL), robots de telepresencia remota al estilo Avatar y cohetes enfocados en la industria espacial. Una de las frases que ha dejado el CEO de Honda ha sido que la compañía fabricará menos coches que en la actualidad, ya que está convencido que vamos hacia un futuro de pago por uso del coche, en contraposición con el actual modelo de coche privado. Fuente: Xataka