Este reconocimiento resalta el compromiso ambiental de la constructora Rosero Construye, y demuestra que la inversión en compensación de carbono quedó en Quito, promoviendo el desarrollo sostenible. La certificación se logró con la adquisición de 10.092 CERs de la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos (EMGIRS), cuyo innovador sistema convierte residuos en energía limpia. Compromiso con la sostenibilidad Desde 2020, Harmony fue concebido con una visión sostenible. Con el apoyo de la consultora Sambito, Rosero Construye implementó estrategias para minimizar su impacto ambiental y compensó su huella mediante bonos de carbono. También puedes leer: Brasil prepara la construcción de su primer túnel sumergido Gracias a EMGIRS, la compensación se destinó a la captación de biogás en el relleno sanitario de El Inga. Quito genera 2.200 toneladas diarias de residuos, cuya descomposición emite metano, un gas con un impacto 28 veces mayor que el CO2. A través de un avanzado sistema, EMGIRS convierte este biogás en electricidad, generando 9 megavatios hora de energía limpia, suficiente para abastecer a 43.000 hogares. Un modelo para el futuro La colocación de la placa conmemorativa simboliza un avance significativo en la construcción sostenible. La certificación de carbono neutral de Harmony, registrada en la ONU, consolida a Rosero Construye como referente en edificaciones responsables con el medioambiente. También puedes leer: Arabia Saudita comenzó la construcción de una ciudad futurista A la ceremonia asistieron importantes personalidades de la sostenibilidad en el país, como María Cristina Recalde, ministra del Ambiente, Wilson Merino, concejal del DMQ, Mauricio Morillo, vicepresidente de Grupo Ekos y Jorge Rosero, presidente de Rosero Construye. Durante su discurso, la ministra recalcó la importancia del Harmony como un proyecto pionero en sostenibilidad en el país. “Sigamos trabajando juntos por un Ecuador más verde y sostenible”, resaltó. Este logro inspira a otras empresas a seguir el camino de la sostenibilidad, equilibrando desarrollo y conciencia ecológica. Rosero Construye reafirma su compromiso con un Ecuador más verde, demostrando que la innovación y la responsabilidad ambiental pueden coexistir para un futuro mejor.