La cultura organizacional y el liderazgo consciente se posicionan como los verdaderos motores del cambio empresarial. En el evento The Future of Work, Verónica Rameix, Gerente de Talento Humano de Puntone, explicó cómo la combinación de tecnología, datos y cultura permite impulsar resultados concretos en la organización. Durante su intervención en el evento The Future of Work, organizado por Great Place to Work® Ecuador y Grupo Ekos, Verónica Rameix planteó una reflexión clave para las empresas que enfrentan procesos de digitalización: la tecnología por sí sola no transforma organizaciones. “Lo que realmente transforma una organización es la cultura que la sostiene y la mantiene en el tiempo”, afirmó. Desde esa premisa, Puntone estructuró un modelo cultural basado en cinco iniciativas estratégicas impulsadas por los directores y gerentes de la compañía. El objetivo fue integrar talento, tecnología y datos para evolucionar la forma en que se toman decisiones dentro de la organización. “Cuando sumamos tecnología más talento, pasamos de operar a evolucionar”, explicó Rameix. La inteligencia artificial se convirtió en un habilitador clave de este proceso. A través del uso de analítica avanzada, la empresa trabaja con datos que permiten anticipar rotación, diseñar planes de desarrollo personalizados, acelerar procesos de contratación o identificar señales tempranas de desgaste laboral. “Con esta data podemos tomar decisiones menos intuitivas y más estratégicas”, señaló. El enfoque también transformó el liderazgo. La organización desarrolló herramientas como un coach bot que permite a los líderes simular conversaciones complejas con colaboradores y prepararse para dar retroalimentación o reconocimiento efectivo. “La IA no viene a reemplazar al talento humano, viene a potenciarlo”, subrayó. El modelo se complementa con estrategias de bienestar y segmentación de beneficios según las necesidades de cada tipo de colaborador, así como con iniciativas de liderazgo femenino como Mujeres en Acción. Además, programas como Embajadores de Cultura amplifican internamente los valores de la organización. Los resultados reflejan el impacto del modelo. Según Rameix, la compañía alcanzó un 80% de adopción de su cultura organizacional en apenas año y medio, un proceso que en otras empresas puede tardar hasta cuatro años. En términos de negocio, el indicador más contundente llegó en 2025: Puntone logró un 212% sobre su meta de rentabilidad. “Cuando unimos innovación tecnológica, liderazgo consciente y colaboradores comprometidos, no reaccionamos: potenciamos el talento y generamos resultados sostenibles”, concluyó.