El contraste entre Los Mejores Lugares para Trabajar™ y organizaciones certificadas como grandes lugares de trabajo vs quienes gestionan sus negocios y su gente con prácticas y liderazgos coercitivos o meramente transaccionales, nos ha permitido constatar la brecha enorme entre quienes toman la decisión de ser excelentes empresarios y personas y los que no. Hay cientos de aprendizajes, sin embargo, rescatamos cinco: 1. El liderazgo tradicional, no funciona más, no es estratégico El enfoque tradicional del liderazgo no ha evolucionado significativamente desde la era industrial. Muchas organizaciones siguen pensando que los colaboradores son un insumo más: que trabajen lo que más puedan por el menor sueldo posible. Hoy, las empresas enfocadas en innovación buscan personas, no máquinas, por lo que el dinero ya no inspira rendimiento. Organizaciones con modelos obsoletos priorizan eficiencia sin invertir en formación, no toleran errores ni cuidan a sus colaboradores. Los grandes lugares de trabajo han entendido las necesidades actuales de la gente, escuchándolos, involucrándolos en las decisiones, y adaptando sus políticas para generar propuestas de valor más efectivas, y han fortalecido las habilidades de sus líderes para que se adapten al cambio y entiendan que el manejo estratégico de la confianza beneficia el negocio. 2. Los avances tecnológicos obligan a las organizaciones a ser más flexibles y a abrazar el cambio La tecnología definitivamente avanza más rápido que la capacidad del ser humano de deconstruirse y cambiar sus creencias. Sin embargo, esta velocidad ayuda a que las organizaciones cuestionen el status quo y decidan embarcarse en proyectos de innovación y agilidad que les permitan seguir siendo competitivos en el mercado. También te puede interesar: Great Place to Work® Ecuador: 20 años de impacto en las culturas empresariales En Great Place to Work® hemos aprendido que la cultura impulsa el desempeño y la innovación, pero también depende de la experiencia que tienen los colaboradores en las organizaciones. A su vez, esta experiencia se forma a partir de la capacidad que tienen los líderes para lograr que las personas entreguen lo mejor de sí mismas, así como de la asertividad y la coherencia de las políticas y prácticas implementadas. De este modo, la cultura organizacional es clave en la estrategia de una organización, ya que asegura que la tecnología funcione y no sea solo una declaración holística que suena bien en el proceso de inducción, pero que nadie practica. 3. La preocupación por el bienestar no es un lujo, es un deber. Este frenesí en los negocios, sobre todo post pandemia, afecta las fuerzas laborales globalmente, y Ecuador no es la excepción. En 2023, Multitrabajos ubicó al país como el cuarto en América Latina con más burnout, considerado por la OMS como consecuencia del estrés laboral. Los encuestados reportaron estrés, desmotivación, presión y desconexión. Los grandes lugares de trabajo monitorean de cerca estos efectos y entienden que prácticas como: flexibilidad laboral, apoyo psicológico, actividad física, liderazgo basado en confianza, entre otros, no son una moda, sino más bien una necesidad fundamental que derivará en colaboradores más comprometidos y que contribuyan de forma integral con la organización. 4. Las habilidades se desarrollan en el día a día y de distintas maneras La I.A., el impacto de las redes sociales y la globalización influencian la decisión de los consumidores y cómo funcionan los negocios, volviendo obsoleto el modelo tradicional de capacitación y aprendizaje. Un estudio del WEF (2023) estimó que el 44% de los trabajadores necesita mejorar sus habilidades para realizar su trabajo. Los Mejores Lugares para Trabajar™, generan las condiciones para que toda la organización sea un ambiente de aprendizaje, donde sea promovida la colaboración. Se brinda herramientas y se da la oportunidad para que los colaboradores participen en proyectos y no se asume que la educación formal determina sus habilidades. 5. Un gran lugar para trabajar es para todos, no solo para algunos Las organizaciones son organismos vivos, con aspiraciones, comportamientos, hábitos específicos. Son sistemas que deben funcionar de manera sinérgica y no pueden darse el lujo de desperdiciar talento. Los Mejores Lugares para Trabajar™ maximizan el potencial de sus colaboradores, con liderazgos excepcionales, una vivencia genuina de los valores de la empresa y una gestión extraordinaria de la confianza. Esto se logra cuando tomamos en cuenta a todas las personas y no solo a las más visibles, al final del día, todas contribuyen a que el negocio sea exitoso.