Conversamos con Mauricio Morillo, Presidente de GPTW Ecuador, para profundizar los principales hitos de la empresa. Uno de los primeros logros de GPTW en Ecuador fue consolidar la confianza de las multinacionales, que ya tenían una cultura fortalecida de medición del clima laboral. Sin embargo, “el verdadero desafío fue lograr que las empresas de accionistas ecuatorianos se sometieran a una evaluación muy transparente”, señala Morillo. Algunas empresas nacionales dieron el paso y comprendieron que el clima y la cultura organizacional son facilitadores del crecimiento empresarial. Con el tiempo, GPTW ha ampliado su alcance más allá de las grandes corporaciones. “En 2022, se realizó por primera vez un reconocimiento específico para las pymes, demostrando que cualquier empresa, sin importar su tamaño o sector, puede convertirse en un gran lugar para trabajar”, agrega. También te puede interesar: Principales hitos de Great Place to Work® a nivel mundial y en Ecuador Reconocimiento internacional y certificación Uno de los hitos más importantes ha sido el reconocimiento de empresas ecuatorianas en el listado de Los Mejores Lugares para Trabajar™ en Latinoamérica. “El año pasado, de las 120 empresas destacadas en la región, 12 fueron ecuatorianas, una representación impresionante considerando el tamaño de la economía del país”, resalta Morillo. Otro hito clave fue la introducción de la certificación GPTW en 2018, lo que permitió a las empresas comunicar de manera efectiva su compromiso con el bienestar laboral. Esta certificación se ha convertido en una herramienta de employer branding, atrayendo talento y fortaleciendo la reputación corporativa. “Empresas ecuatorianas utilizan este distintivo en ferias internacionales para resaltar su compromiso con la gestión del talento humano, lo que les otorga una ventaja competitiva”, destaca. GPTW ha ayudado a transformar la cultura de muchas empresas ecuatorianas, promoviendo entornos más transparentes, abiertos y centrados en el desarrollo del talento. “Las organizaciones han entendido que una buena cultura laboral no necesariamente implica grandes inversiones económicas, sino que se fundamenta en una comunicación efectiva, equidad y oportunidades de crecimiento”, finaliza Mauricio Morillo.