Google Maps implementa cambios en sus funciones y de esta manera busca aportar a la disminución de emisiones de carbono a la atmósfera. Es así que cuando el usuario acceda a una dirección específica, la aplicación le mostrará -por defecto- la ruta más sostenible antes que la ruta más rápida, siempre y cuando la hora estimada de llegada sea similar a la del recorrido más rápido. Esta modificación ya está activa en Estados Unidos, y está previsto que se aplique en Europa en 2022. El sistema calcula qué ruta permitirá ahorrar más combustible, de modo que al reducirse el consumo de gasolina o diésel también se consigue rebajar la cantidad de emisiones contaminantes que expulsan a la atmósfera los coches por el tubo de escape. Se estima que con esta medida cada año se evitará más de un millón de toneladas de emisiones de carbono. Esto equivale a retirar de las carreteras a más de 200.000 automóviles. El plan piloto fue desarrollado en Israel y se registró un 20% menos en el consumo de combustible. Por otro lado, la empresa tecnológica inició una investigación para mejorar el funcionamiento de los semáforos en función de las condiciones del tráfico. La experiencia piloto desarrollada en Israel ha registrado una reducción del 10-20 por ciento tanto en el consumo de combustible como en el tiempo de espera en los cruces, y ya están en conversaciones para utilizarlo en Río de Janeiro (Brasil) y otras ciudades. Además de la implementación del nuevo criterio para definir las rutas también incorpora nuevas funciones de navegación para los ciclistas y ha simplificado las búsquedas de bicicletas y scooters compartidos en más de 300 ciudades de todo el mundo. Fuente: La Vanguardia-