En el escenario estuvieron María Augusta Jiménez, Gerente Regional de Ventas; Camilo Páez, Gerente de RRHH; y, Cristina Pineda, Subgerente de Asuntos Públicos y Comunicación Estratégica de la organización. Ellos compartieron -en una plática de alto valor- las acciones concretas y aprendizajes que han obtenido al promover con proyectos de diversa índole y estrategias neurales que buscan una cultura inclusiva. Camilo precisa que el tema de la transformación empresarial, diversidad inclusión y equidad comienza en cómo las organizaciones abren las puertas hacia una diversidad que es real. “Tenemos que abrirnos a ella con una metodología y evaluaciones que permitan discriminar sólo por conocimientos, habilidades y competencias”, explicó. Agregó que en las marcas de la empresa, “nunca discriminamos por elementos relacionados a género, procedencia geográfica o etnia, “solo nos centramos en habilidades y competencias de nuestros colaboradores”. Cristina indicó, por su lado, que en su ADN está la diversidad e inclusión. Además dijo que “actualmente el 70% de la nómina está compuesto por mujeres y somos la empresa con la mayor contratación de mujeres en el país y eso nos compromete más con nuestra labor”. María Augusta en cambio habló sobre su vivencia propia. “Como mujer, vivo todos los días las políticas de inclusión de la empresa” y señaló que uno de los aspecto clave es que para 2030 tienen una meta pública: que el 40% de los cargos directivos estén ocupados por mujeres. “Detrás de esta decisión vienen procesos fuertes de capacitación y preparación y eso lo hace Femsa. En la empresa puedo plantearme una meta para ocupar uno de estos cargos”, dijo. Señaló que se trabaja, además, más allá de lo que dictan las leyes como la de maternidad o lactancia. “En nuestros puntos de venta hemos construido, por ejemplo, lactarios para que las madres tengan su espacio de lactancia”. Menciona que se han levantado 160 lactarios a nivel nacional. Con sus ejemplos, dejó por sentado que la organización está preocupada por el bienestar físico y emocional de todos los colaboradores. Es enfática al comentar que se desarrollan ambientes sin violencia, “tenemos una línea de denuncia en caso de acoso o violencia; todos los colaboradores nos certificamos en un código de ética y conducta para tener ambientes sin violencia”, detalló. Cristina Pineda también mencionó el valor de espacios como estas charlas porque permiten que otras empresas conozcan de estos avances y que, inclusive, se puedan replicar.