Bajo el lema "Unidos crecemos para construir mundos sostenibles", UNACEM, empresa industrial con operaciones en Perú, Ecuador, Chile, Colombia y Estados Unidos, ha redefinido su enfoque, pasando de una prioridad absoluta en el producto a un enfoque holístico centrado en las personas: colaboradores y clientes. Esta reorientación no solo ha cambiado la forma en que UNACEM opera, sino que también ha propiciado un cambio paradigmático en su gestión de talento humano. Villamarín destaca que el cambio fundamental ha sido en la mentalidad de los líderes, quienes ahora actúan como gestores de talento en todas las áreas de la organización, impulsando una operación eficiente e innovadora. La gestión descentralizada del talento humano ha sido un pilar en este cambio cultural. En UNACEM, la responsabilidad de empoderar y gestionar equipos ya no recae exclusivamente en el área de talento humano, sino en cada uno de los líderes de la organización. Esta atribución ha fomentado una gestión más transversal y participativa, vital en la adaptación a las necesidades actuales. Para lograr este cambio, UNACEM ha implementado varias estrategias, incluyendo reuniones de alineamiento con líderes, planes de desarrollo individual, coaching de desempeño y un enfoque en el feedback constructivo. Estas acciones han sido apoyadas por herramientas internas como el Instituto UNACEM y el Centro de Desarrollo Industrial, enfocados en la capacitación y desarrollo de competencias específicas. También te puede interesar: La transformación digital como parte de la transformación cultural Una iniciativa destacada ha sido "Sikana", un proceso participativo de transformación cultural que ha implicado a aproximadamente el 50% de los colaboradores en la creación de planes de acción alineados con la estrategia empresarial. Este enfoque colaborativo ha fortalecido la identificación de los empleados con los objetivos de la empresa y ha fomentado una cultura de trabajo en equipo y participación activa. Además, el programa "Contigo Más" ha jugado un papel crucial en la vivencia de los nueve valores corporativos, involucrando al 100% del personal en la construcción de una cultura organizacional sólida y compartida. Este enfoque en los valores ha sido fundamental para crear un entorno laboral en el que todos los miembros se sientan parte de un proyecto común. Patricia Villamarín concluye que la transformación de UNACEM es un testimonio del poder del talento humano cuando se gestiona de manera transversal y participativa. La experiencia de UNACEM ofrece valiosas lecciones sobre la importancia de escuchar y empoderar a los colaboradores, adaptarse a las nuevas realidades y fomentar una cultura organizacional basada en valores compartidos y sostenibilidad.