Así lo planteó Sandra Touma, directora de la firma Vivanco & Vivanco, durante su intervención en el Talent Summit, al subrayar que la asesoría legal debe ser parte integral de la estrategia de recursos humanos si se quiere evitar conflictos y garantizar la sostenibilidad organizacional. Touma, con una mezcla de experiencia legal y liderazgo de equipos, abordó un tema que muchas veces se considera ajeno al desarrollo del talento: el marco normativo. Sin embargo, sus datos fueron contundentes. Según cifras del Ministerio de Trabajo de Ecuador, “del 2019 al 2023 se aumentó más de mil por ciento las demandas a los empleadores”, alcanzando más de 39.000 denuncias solo en 2023. Este incremento, lejos de atribuirse únicamente a los efectos de la pandemia, revela una cultura empresarial que actúa reactivamente frente a los riesgos legales en lugar de prevenirlos. De lo legal a lo humano: una alianza clave La premisa central de Touma es clara: la gestión de talento humano no puede desligarse del marco legal si se busca sostenibilidad empresarial. Y aunque reconoció que “no siempre recursos humanos y los abogados se llevan bien”, insistió en que el trabajo conjunto es imprescindible: “Hay que proteger al empleador y también al trabajador”. Uno de los conceptos clave que abordó fue el blindaje legal en la relación laboral. Desde la correcta redacción de cláusulas en los contratos —como los acuerdos de confidencialidad o las cláusulas de no competencia— hasta la definición clara de las normas en los reglamentos internos, cada paso legal bien pensado puede evitar conflictos futuros: “Cuando alguien llega a trabajar a un lugar donde la parte legal no está clara, la gente se siente vulnerable”. La automatización, los datos y los derechos En una época de transformación digital, Touma también hizo un llamado de atención sobre cómo la automatización puede chocar con la ley si no se toman las precauciones necesarias. Puso como ejemplo el registro biométrico en las empresas, advirtiendo que, según la Ley de Protección de Datos Personales, se trata de información sensible: “No puede ser usado sin el consentimiento del trabajador”, recalcó. La recomendación: buscar mecanismos alternativos o asegurar el consentimiento informado para evitar vulnerar derechos. Este enfoque preventivo, en lugar de reactivo, también se aplica al uso de herramientas tecnológicas y la implementación de nuevos modelos de trabajo como el teletrabajo o las modalidades híbridas. Con la entrada en vigencia del Acuerdo Ministerial 027 y las reformas al Código de Trabajo, Touma instó a que las empresas se actualicen, pero de manera equilibrada: “No siempre todo lo que se dice en la ley apoya al trabajador, hay que buscar el equilibrio entre el empleador, el trabajador y las normas”. Bienestar laboral con sustento legal Otra arista de su intervención se centró en el bienestar laboral. Para Touma, no basta con implementar programas o actividades: “El bienestar no solamente es una obligación, sino también ya es un derecho en la ley”. Las empresas deben establecerlo de forma explícita en sus reglamentos internos y asegurarse de que sea parte de la cultura organizacional. “Cuando el bienestar está implementado y respaldado por la ley, no solo disminuye el estrés laboral, sino que también aumenta la motivación”, explicó. Este tipo de prácticas, además de cumplir con la normativa, fortalecen el vínculo emocional entre el colaborador y la organización. La legalidad como cultura de empresa Más allá de los tecnicismos, Touma dejó un mensaje claro: la asesoría legal no debe verse como una barrera, sino como un aliado estratégico en la gestión de personas. “Hemos evidenciado que cuando hay una asesoría legal previa, durante y posterior a la contratación, el trabajador se siente más tranquilo y querido”, dijo. El reto para las organizaciones es pasar de una cultura de “apagar incendios” a una donde la legalidad sea parte del ADN empresarial. “La invitación es a trabajar más en conjunto. No solo recursos humanos, sino también legal. Para que los trabajadores se sientan parte de la empresa