En un entorno volátil, las empresas deben adoptar un enfoque proactivo para identificar amenazas, implementar planes efectivos de mitigación y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Incorporar el control de contingencias en su estrategia operativa permite adaptarse a cambios, optimizar recursos y mantener la confianza de clientes e inversores. Según la encuesta Global de Gestión de Riesgos de Aon, los principales desafíos para las empresas ecuatorianas incluyen el riesgo político, fluctuaciones en los precios de materias primas, cambios regulatorios, riesgo de liquidez e interrupciones de negocio. El 60% de las compañías ha visto afectada su rentabilidad por la inestabilidad en los precios y escasez de materiales, y el 45.5% ha sufrido por cambios regulatorios. Estos hallazgos subrayan la necesidad de estrategias proactivas para mitigar estos impactos. Los planes de contingencia deben garantizar una recuperación rápida y efectiva. El 69,2% de las empresas en Ecuador cuenta con políticas de supervisión y gestión de riesgos establecidas por un Comité de Junta, y un 73,1% dispone de un departamento especializado en riesgos y seguros. Estas iniciativas reflejan una tendencia hacia la estructuración de procesos que mitiguen riesgos. También te puede interesar: Preparando a los líderes del futuro: educación digital desde las aulas Entre los métodos utilizados para identificar riesgos, la auditoría interna es empleada por el 57, 7% de las organizaciones, seguida de juntas de evaluación (42.3%) y la experiencia de la alta dirección (38.5%). Estas acciones permiten anticiparse a problemas potenciales y actuar con rapidez, lo que minimiza pérdidas. La implementación de estas estrategias no solo mejora el manejo de riesgos, sino que también fortalece la cultura organizacional. Al valorar la identificación y control de amenazas, las empresas protegen su operatividad y crean una base sólida para el crecimiento. En un entorno desafiante, aquellas que promuevan la resiliencia estarán mejor equipadas para convertir desafíos en ventajas competitivas. En síntesis, la gestión de riesgos es una inversión estratégica clave para el éxito en Ecuador. Adoptar una mentalidad orientada a desafíos y un enfoque proactivo en todos los niveles organizativos permitirá a las empresas protegerse, crecer y aprovechar nuevas oportunidades en un entorno empresarial dinámico. Por: Mónica Camacho - Head of Commercial Risk Solutions para Hispanic South America en Aon