“La belleza es fuerza, es encanto, es sobre todo una actitud personal, una cualidad espiritual”, Carmen Vidal, creadora de Germaine de Capuccini. Elegancia, serenidad, belleza, pureza. Eso es lo que representa la marca estética Germaine de Capuccini y que se encuentra perfectamente reflejada en su logo: un cisne, el cual fue diseñado por su creadora, Carmen Vidal, para mostrar la perfección de sus productos. Este símbolo ha ido evolucionando gráficamente en el transcurso de los años y ha traspasado las fronteras de más de 80 países. Los productos se aplican en más de 500 hoteles y spas de lujo en el mundo. Han pasado ya 60 años desde que Carmen, en la ciudad de Alcoy (Alicante, España), decidió crear su propio imperio, que en la actualidad ayuda a miles de mujeres a empoderarse, generando ingresos a través del cuidado estético, pero proporcionando algo más poderoso: la profesionalización ya que trabaja con cosmiatras en varios lugares del mundo, concientizando sobre la importancia del cuidado del órgano más grande del cuerpo: la piel. Los secretos de belleza aprendidos en Argel durante su infancia y las técnicas cosméticas y el savoir faire adquirido en París, fueron claves para Vidal. Natalia Díaz, asesora técnica internacional de la marca, visitó Ecuador a propósito del aniversario de la marca en el mundo y en el país. Ella considera que, como cualquier otro sector que evoluciona en los años, el bagaje detrás de la marca es lo que le da valor a la misma. “Damos un servicio de 360 grados al profesional de la estética, que lo hace único. La mano de la esteticista es fundamental y para ello hemos creado protocolos. Estamos presentes en spas, laboratorios. Es algo que al día de hoy no tiene competencia”. También explica que para diseñar los productos se toma en cuenta cada tipo de piel, ahí radica la importancia de la especialización en cada profesional que aplica cada uno de sus productos, quien actúa acorde a la necesidad de cada cliente. A Ecuador, la marca llegó gracias a Michelle Cabezas de Chiriboga, distribuidora en Ecuador de la marca en Ecuador. Han pasado ya 30 años desde que lo hizo. Ella recuerda que, junto con su equipo de mujeres profesionales ecuatorianas, la empresa ha logrado marcar pautas en el cuidado de la piel al combinar ciencia y experiencia para lograr resultados excepcionales que benefician a sus clientes. Ella comenta que el público ecuatoriano ha recibido con mucho cariño a estos productos, en especial en el segmento donde se distribuyen (centros estéticos y spas de lujo). También te puede interesar: Skincare para ellos Datos: 60 años en el mercado internacional 30 años en Ecuador Presente en más de 500 hoteles y spas del mundo Presencia en más de 80 países