El ahorro y el crédito ya no son los únicos elementos que sostienen la relación entre las cooperativas y sus socios. En un contexto marcado por incertidumbre económica, desempleo e inseguridad, el sector asegurador empieza a posicionarse como un aliado cada vez más cercano dentro del ecosistema cooperativo. Ese fue el eje del foro “Generación de bienestar a través del sector cooperativo”, realizado durante el Evento de Cooperativas de Ahorro y Crédito en Ecuador, organizado por Grupo Ekos. El panel estuvo moderado por Patricio Salas, Secretario Ejecutivo de la Federación Ecuatoriana de Empresas de Seguros (FEDESEG), y reunió a Carlos Romero, Gerente Nacional de Negocio de Organización Seguros Unidos; Monica Granda, Vicepresidenta de Consumer Lines de Chubb Seguros; José Aguilera, Gerente de Seguros Masivos de Seguros La Unión; y Rafael Avilés Ledergerber, Presidente Ejecutivo de Ecuaprimas. A lo largo de la conversación apareció una idea común: la percepción sobre los seguros ha empezado a cambiar en Ecuador. Para muchos usuarios, ya no se trata únicamente de un requisito ligado a un crédito, sino de una herramienta de protección familiar y estabilidad financiera. Carlos Romero explicó que eventos como la pandemia y el terremoto de 2016 modificaron la manera en que las personas entienden el riesgo. “Ya no es solamente cómo cubrir una deuda. También es cómo proteger el futuro de una familia”, señaló. Los participantes coincidieron en que todavía existen brechas importantes de educación financiera y desconfianza alrededor de los seguros. Por eso, insistieron en la necesidad de simplificar productos, personalizar coberturas y adaptar las soluciones a realidades específicas como las de agricultores, microempresarios o emprendedores. Para Monica Granda, la cercanía de las cooperativas con sus socios representa una oportunidad clave para ampliar la cultura de protección financiera. “Las cooperativas tienen algo invaluable: la confianza y la cercanía con sus socios”, comentó durante el foro. En ese escenario, las cooperativas ocupan un rol estratégico por el conocimiento directo que tienen sobre las necesidades de sus usuarios. José Aguilera señaló que el verdadero reto del sector asegurador está en acompañar a las personas cuando ocurre un imprevisto. “Para una cooperativa, un seguro puede representar recuperar un crédito. Para una familia, significa mantener estabilidad económica”, afirmó. El foro también abordó el crecimiento de los microseguros, los seguros inclusivos y el uso de tecnología para agilizar procesos y ampliar cobertura. Sin embargo, más allá de la digitalización, el panel coincidió en que el factor decisivo sigue siendo la confianza. Rafael Avilés Ledergerber resumió esa visión con una reflexión enfocada en el trabajo conjunto entre cooperativas y aseguradoras. “El seguro tiene un impacto real en la continuidad de los negocios y en la estabilidad de las familias”, sostuvo. Hacia el cierre, los participantes dejaron una conclusión compartida: construir bienestar financiero no depende únicamente del ahorro o del crédito. También implica desarrollar mecanismos de protección capaces de sostener a las familias frente a crisis inesperadas.