Los recursos serán financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Verde para el Clima (GCF), y estarán orientados a proyectos que promuevan energías renovables, reducción de emisiones, movilidad sostenible y gestión eficiente de recursos, en el marco de una estrategia de adaptación y mitigación frente al cambio climático. El programa busca consolidar a Galápagos como un referente regional en sostenibilidad ambiental. La iniciativa contempla inversiones en infraestructura energética limpia, incluyendo sistemas que reduzcan la dependencia de combustibles fósiles en las islas. Asimismo, se priorizarán acciones para mejorar el manejo de residuos, el tratamiento de aguas y la eficiencia en el consumo de energía, alineadas con compromisos internacionales de sostenibilidad. Te invitamos a leer: ¿Qué países aportan más a la biodiversidad global? Además del impacto ambiental, el programa tiene un componente económico relevante, ya que dinamizará la inversión pública en el archipiélago, generará empleo local y fortalecerá el modelo de desarrollo sostenible que sustenta la actividad turística, principal motor económico de Galápagos. El financiamiento forma parte de una estrategia más amplia de cooperación internacional y política pública orientada a proteger la biodiversidad única de las islas, consideradas Patrimonio Natural de la Humanidad, y a garantizar que el crecimiento económico sea compatible con la conservación ambiental. Fuente: El Universo