Dichos fragmentos se integraron a Bahía Academia, en la isla Santa Cruz, ahora serán monitoreados constantemente para evaluar supervivencia, crecimiento y adaptación, además, una vez establecidos en el arrecife se debe comprobar las respuestas a las condiciones naturales y que tan efectiva resulta la intervención. El objetivo de la implementación es recuperar espacios que históricamente estuvieron ocupados por comunidades coralinas, sin embargo, se han reducido o desaparecido, y fortalecer el hábitat de distintas especies marinas. Te puede interesar: Ecuador identifica más de 8.000 posibles nuevas especies de insectos mediante análisis de ADN La iniciativa forma parte del proyecto de restauración de corales que impulsa la Dirección del Parque Nacional Galápagos y cuenta con apoyo financiero de SeaTrees, a través de Galápagos Conservancy. Así mismo, la participación comunitaria se suma al trabajo técnico de los equipos encargados de la restauración y seguimiento de los corales. La restauración de corales es parte de un esfuerzo más amplio para conservar los ecosistemas insulares y marinos de Galápagos, por ellos, proyectos como este permiten no solo recuperar áreas degradadas, sino también generar estrategias para mejorar la conservación de estos ecosistemas y representa un aporte para la conservación del patrimonio natural del Ecuador. FUENTE: DIRECCIÓN DEL PARQUE NACIONAL GALÁPAGOS