Ver a tortugas bebés siendo cuidadas por profesionales; observar de cerca a un grupo de flamencos rosas bañándose en comunidad; encontrarse con un pequeño lobo marino jugando con su rostro cubierto de arena, a pocos metros de distancia, es una experiencia que solo se puede vivir en las denominadas “Islas Encantadas”. Ver también a dos piqueros patas azules bailando y enamorándose, o presenciar a otro de estos especímenes cuidando sigilosamente de un huevo, es simplemente mágico. Parece una escena sacada de una película animada; pero si usted -estimado lector- tiene la suerte de pisar este territorio, puede vivirlo en primera persona. Animales únicos en el mundo en su hábitat, en escenarios tallados por actividades volcánicas de siglos. Las Islas Galápagos es un verdaro paraíso para los amantes de la biodiversidad, para aquellos que disfrutan de observar aves y aman a los animales. No mentimos cuando decimos que Galápagos tiene lugares que roban el aliento por donde camines. Otra de las ventajas es la facilidad de tomarse fotos con animales ya que ellos se caracterizan por su inocencia y confianza ante los turistas. Esto, por supuesto, demanda respeto de quienes pisan este lugar, tomando en cuenta su fragilidad y necesidad de preservación.Texto: Cristina Guevara