Desde 2019, ha establecido un convenio con el Space Center de la NASA en Estados Unidos y ha estado trabajando actualmente en seis países. Convocamos a niñas y adolescentes de entre 11 y 16 años que tengan un interés genuino por la ciencia y que hayan demostrado proyectos o programas previos en sus colegios públicos, ya que nos enfocamos en poblaciones vulnerables que necesitan nuestro apoyo. “En Ecuador, este es el segundo año que seleccionamos a un grupo de niñas y adolescentes que han comenzado sus clases en marzo y reciben cursos relacionados con liderazgo colaborativo y desarrollo sostenible, así como también STEM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas) que es el foco del programa”, cuenta. Además, explica que se necesita potenciar a las niñas el interés en estas áreas ya que no queremos que siga habiendo profesiones lideradas principalmente por varones. Según el último estudio de UNICEF, el 40% de las niñas y adolescentes indicaron no sentirse capaces de seguir una carrera en STEM, mientras que el 38% de las adolescentes indicaron que no tienen mujeres referentes o modelos a seguir en estas áreas. “Como fundación, nos enfocamos en apoyar y empoderar a estas niñas y adolescentes para que se sientan capaces de seguir una carrera en STEM y para que tengan modelos a seguir que les demuestren que es posible”.