Javier Félix, Director Ejecutivo de Fundación Pachamama, presentó la iniciativa “Créditos de Jaguar para el Territorio Achuar”, un mecanismo financiero innovador que vincula la conservación de la biodiversidad con el desarrollo de las comunidades amazónicas. Félix explicó que la propuesta nace de más de 30 años de trabajo con nacionalidades indígenas y se enfoca en una estrategia de conservación basada en alianzas. “El jaguar es una especie paraguas que nos dice que hay mucha biodiversidad en un territorio”, señaló, al detallar que este modelo busca no solo conservar, sino mejorar la calidad de vida de quienes habitan el bosque. El proyecto tomó relevancia durante la pandemia, cuando la demanda internacional de balsa generó presión sobre la Amazonía. Frente a ello, comunidades del territorio Achuar decidieron no vender su madera y proteger sus ecosistemas. A partir de esa decisión, Fundación Pachamama impulsó acuerdos de conservación con planes de inversión definidos por las propias comunidades, fortaleciendo su autogobernanza. Actualmente, la iniciativa tiene incidencia directa en cerca de 37.000 hectáreas y ha formado 21 monitores locales -incluidas mujeres líderes- que trabajan en el monitoreo de biodiversidad. Los resultados evidencian el valor del territorio: se han registrado 58 especies, de las cuales 19 están en categorías de vulnerabilidad, y se han identificado 14 individuos distintos de jaguar mediante el uso de cámaras trampa e inteligencia artificial. Sobre el modelo financiero, Félix destacó que los créditos se valoran según la biodiversidad del bosque. En un piloto inicial se vendieron más de 77.000 créditos y el valor pasó de USD 0,89 a USD 24,34 por unidad, evidenciando el potencial del mercado. “Los recursos han llegado directamente a la comunidad para apoyar su plan de vida”, afirmó, indicando que ya se han distribuido más de USD 200.000 en áreas como salud, educación y bioeconomía. Finalmente, el vocero hizo un llamado a fortalecer alianzas, tanto internacionales como locales, para escalar el modelo y posicionarlo como un mecanismo reconocido incluso con incentivos tributarios. “La Amazonía es importante no solo para quienes viven en ella, sino también para quienes estamos en las ciudades”, concluyó, invitando al sector empresarial a sumarse a esta estrategia de conservación con impacto social y ambiental.