Para el mercado del lujo, el cielo es el límite. Ya no es la ropa de marca, los vehículos exclusivos, las joyas o los perfumes a precio de oro. El lujo siempre se ha distinguido por la exquisitez en los sabores. Ya no basta con el caviar, los vinos finos o la trufa blanca que pueden llegar a tener precios desproporcionados. Ni el café extraído de las heces de la civeta o el tostado en las tripas de un elefante. Ni aderezar la comida con sal del Himalaya a costo de polvo lunar. La nueva moda entre quienes tienen dinero de sobra son las frutas de lujo. Ya no basta con traer frutas de cualquier rincón del planeta. Lo nuevo son las frutas de diseño. Según quienes las promueven su sabor es único y exclusivo. Dos adjetivos que seducen a los muy ricos. Son verdaderas joyas, por lo menos en cuanto a los precios se refiere. Estas frutas ofrecen sabores que transportan a lugares exóticos con solo un mordisco. También te puede interesar: La casa de ‘Mi pobre angelito’ sale a la venta por USD 5.25 millones Las frutas más caras del mundo son un reflejo de la exclusividad, el meticuloso cuidado en su cultivo y la tradición que las rodea. Estas frutas son más que un alimento. Son símbolos de estatus, tradición y arte hortícola. Lo que explica sus precios. Melón Yubari: Cultivados en una región específica de Japón, estos melones requieren un clima y suelo volcánico particular. Son famosos por su dulzura y textura. La escasez y el proceso de subasta elevan su precio. Han pagado hasta USD 30.000 por un par. Naranjas Dekopon: Conocidas por su tamaño y dulzura excepcionales. Son el resultado de técnicas de cultivo precisas y controladas Un paquete de seis puede costar alrededor de USD 80. Mangos Miyazaki: Son altamente valorados por su sabor y color. Producto de un meticuloso proceso de cultivo y limitada disponibilidad en el mercado. Un par puede costar hasta USD 4.000. Sandías Densuke: Producidas solo en Hokkaido, Japón, estas sandías son apreciadas por su sabor dulce y su corteza negra brillante. Su cultivo es intensivo y su disponibilidad limitada. Generalmente se consiguen en USD 250 cada una. Uvas Ruby Roman: Son valoradas por su tamaño y dulzura. Se cultivan bajo condiciones controladas y su producción es muy limitada. Un racimo de estas uvas puede costar entre USD 90 y USD 450. Pero en una subasta han llegado a pagar hasta USD 11.000 por un solo racimo. Piñas de los Jardines Perdidos de Heligan: Cultivadas en un invernadero especial en el Reino Unido, requieren un proceso de cultivo que incluye calefacción con estiércol y cuidados intensivos. Se estima que cada piña podría costar más de USD 13.700. También puedes leer: Los 10 países con las mayores reservas de agua dulce del mundo Dentro de estas frutas existen algunas que podrían llamarse “accesibles” por su valor que va desde los USD 10 hasta los USD 200. Fresas “Shiroi Houseki”: Las fresas blancas son raras y se cultivan mediante un proceso complejo que limita su producción. Su sabor único y su apariencia distintiva justifican su precio. Pueden costar alrededor de USD 10 por fresa. Manzanas “Sekai-Ichi”: Se lavan con miel y marcan a mano para garantizar que estén libres de imperfecciones. Su cultivo es laborioso y se realiza con técnicas especiales. Tienen un precio aproximado de USD 20 por manzana. Peras con forma de Buda: Creadas en China se cultivan dentro de moldes para adquirir la forma de Buda. Son símbolo de buena suerte y su proceso de cultivo único. Se venden por aproximadamente USD 9 cada una. Sandías cuadradas: Se moldean para facilitar su almacenamiento y transporte. Su costo está en el orden de los USD 65, aunque pueden llegar a costar hasta USD 200 cada una.