Anabell Salinas, Superintendente de Responsabilidad Social y Comunidades de Lundin Gold, presentó la conferencia “Fruta del Norte: Creación de valor sostenible a través de la minería responsable”, donde expuso, desde una perspectiva técnica y personal, el impacto real de esta operación en el desarrollo del territorio y del país. Durante su intervención, Salinas destacó que Fruta del Norte, ubicada en la parroquia Los Encuentros, en Zamora Chinchipe, es “la primera mina de oro subterránea a gran escala en el Ecuador”, cuyo modelo se fundamenta en tres principios: seguridad, respeto y protección de la vida. “El desarrollo sostenible no es un complemento del negocio… es la forma en la que el negocio se hace”, afirmó. La ejecutiva invitó a repensar la percepción sobre la minería: “La pregunta correcta no es si la minería es buena o mala, sino quién la hace, cómo la hace, dónde la hace y quién recibe los beneficios”. En ese sentido, subrayó que la minería responsable se evidencia en el uso de tecnología, la formación de talento y la generación de oportunidades reales en el territorio. En términos económicos, señaló la ejecutiva, que Fruta del Norte representa cerca del 1% del Producto Interno Bruto del Ecuador y generó aproximadamente USD 1.800 millones en exportaciones en 2025. En Zamora Chinchipe, cerca de la mitad de la economía está vinculada a esta actividad. “No se trata solo de producción, se trata de cómo un país empieza a diversificar su economía”, enfatizó. Los impactos sociales también fueron relevantes. Salinas destacó que la pobreza por ingresos en el área de influencia se redujo de 35,5% a 24,4%, mientras que la pobreza por necesidades básicas insatisfechas cayó del 77,4% al 46,4%. Además, más del 35% de la población económicamente activa cuenta con empleo formal y el ingreso promedio mensual en el cantón Yantzaza supera los USD 1.200, por encima del promedio nacional. En materia de empleo, la operación registró más de 3.900 plazas directas e indirectas a marzo de 2026, con el 50% provenientes de Zamora Chinchipe y el 94% de nacionalidad ecuatoriana. “El verdadero valor de un proyecto no se mide únicamente en cifras, sino en la capacidad de abrir caminos para que más personas puedan progresar con dignidad”, sostuvo. La educación fue otro eje clave. La escolaridad promedio pasó de 8,3 a 10,5 años, el analfabetismo se redujo de 5,3% a 1,5%, y más de 500 jóvenes accedieron a la universidad, con más de 100 graduados. “Cuando la educación avanza, el territorio también empieza a cambiar”, indicó. En el ámbito ambiental, Salinas destacó la reducción del 45% en el consumo de agua doméstica, así como la implementación de circuitos cerrados, plantas de tratamiento y monitoreo permanente con veeduría ciudadana. “No se trata solo de reducir impactos, sino de integrar la sostenibilidad desde el inicio como parte del ADN del negocio”, explicó. Finalmente, anunció el lanzamiento de la estrategia de sostenibilidad 2026-2030 de Lundin Gold, estructurada en cinco pilares: personas, bienestar compartido, confianza con los grupos de interés, gobernanza responsable y cuidado del ambiente. “La diferencia no está en lo que decimos, sino en cómo hacemos las cosas”, afirmó. Salinas concluyó con un llamado a construir una visión informada sobre la minería: “El futuro del Ecuador no se edifica desde los mitos… se construye cuando estamos dispuestos a hacer lo correcto”. Y enfatizó: “La minería responsable es real y construye un futuro”