Ante esta realidad, los legisladores franceses tomaron acción para crear una ley que atienda esta problemática. Y la semana pasada se aprobó ya un proyecto de ley que impondrá sanciones a los productos de moda ultrarrápida que son producidos por marcas como Shein –la marca china de ultrafast fashion que ha revolucionado este mercado– con el objetivo de compensar el impacto ambiental que estas empresas tienen. El proyecto de ley planteaba la problemática que ha generado este modelo de negocio. “Esta evolución del sector de la confección hacia una moda efímera, que combina mayores volúmenes y precios bajos, está influyendo en los hábitos de compra de los consumidores al crear impulsos de compra y una necesidad constante de renovación, que no está exenta de consecuencias ambientales, sociales y económicas”, reza el documento.También te puede interesar: Milan Fashion Week: Boss combinó moda, robótica e inteligencia artificial Por ello, la propuesta de esta nueva regulación es que se aumenten gradualmente las penalizaciones sobre los artículos vendidos por marcas de moda rápida y ultrarrápida, desde los EUR 5 a los 10 (USD 5,40 hasta los USD 10,80) o hasta el 50% del precio de referencia para 2030. Es decir, estas penalidades aumentarían gradualmente con el tiempo. Un detalle interesante es que la ley fue aprobada por unanimidad por los legisladores de la cámara baja del parlamento francés. Y ahora este documento pasará al Senado antes de que se convierta en ley. Además, el proyecto de ley fue propuesto por Horizons, el partido político al que pertenece el presidente Emmanuel Macro y es de centro derecha. Además, la perspectiva es que estas sanciones ayuden a subsidiar a los fabricantes de ropa sostenible. Por su parte, Shein alega que este proyecto de ley “empeoraría el poder adquisitivo de los consumidores franceses”. Y con esto buscan apelar a ellos, ante la coyuntura que vive el país frente a la crisis por el costo de vida. Fuente: Fashionista