La empresa empezó sus operaciones en 1958 con la fabricación de fósforos de velilla. Sus instalaciones industriales, ubicadas en el sur de Quito, ocupan un espacio de 14.600 metros cuadrados, que incluyen la planta de producción, oficinas, bodegas y espacios verdes. En todo este tiempo, FESA ha incorporado modernas tecnologías, con el objetivo de entregar al consumidor un producto de calidad internacional. Ofrece varias presentaciones de fósforos según las necesidades. Empezó con productos para el encendido de las cocinas, pero al avanzar junto a la evolución de la sociedad, ha incorporado nuevas opciones, como fósforos más largos y seguros para diferentes usos, además de productos que facilitan el encendido de leña y carbón. La materia prima con la que se fabrican es más sostenible: utiliza madera de árboles reforestados. FOSFORERA ECUATORIANA S.A. SE HA MANTENIDO EN EL MERCADO NACIONAL Y HA INNOVADO CON PRÁCTICAS AMIGABLES PARA EL AMBIENTE. La empresa cuenta con tres certificaciones ISO 9001 (Calidad), 45001 (Seguridad y salud en el trabajo) y 14001 (Gestión ambiental). Su trabajo responsable la ha mantenido con vitalidad en el mercado. “La Fosforera”, como se conoce popularmente a la fábrica, se ha convertido además en un referente geográfico de esta zona de la ciudad; incluso los buses que pasan por ahí la mencionan. Esto es una muestra de que la empresa ha logrado encender los corazones ecuatorianos y mantener su calidez. Productos ecoamigables La innovación de FESA se enfoca en una producción con un menor impacto ambiental y que sea segura para sus consumidores. Una de sus innovaciones es que los fósforos no contienen materiales contaminantes que perjudiquen a la naturaleza ni a la salud de los seres vivos. Además, la madera, el papel y el cartón que se usan como materia prima para sus diversas presentaciones de fósforos y palillos proviene de bosques reforestados. Al cumplir con la norma ISO 14001 la empresa asegura el cumplimiento de los parámetros ambientales. Ejemplos de ello son sus proyectos de reciclaje y la instalación de una planta de tratamiento de aguas residuales, que obtuvo la Mención de Honor a la Excelencia Ambiental del Distrito Metropolitano de Quito, en 2008. Ser parte de la comunidad Al ser una empresa de larga data y tradición, Fosforera Ecuatoriana mantiene una buena relación con la comunidad en la que ha permanecido por más de seis décadas. Muchos de sus colaboradores de planta son habitantes del barrio y se han convertido en parte de la familia. Es por eso que la empresa desarrolla diversas actividades de beneficio social, como donaciones a la comunidad y para mejorar la infraestructura de centros de salud, así como eventos dirigidos a los niños de escasos recursos en época de Navidad. La compañía cuida a los colaboradores con prácticas de seguridad ocupacional y con actividades de integración, como deportivas y familiares para las personas que laboran en la planta. Crecer con el país Fosforera Ecuatoriana ha logrado mantener a sus marcas en el tiempo porque ha enfocado sus inversiones de manera estratégica. Busca ser una compañía responsable, eficiente y rentable, que cree e invierte en el país. Para esta empresa es importante el cumplimiento de todas sus responsabilidades fiscales, así como las normativas legales y empresariales del país. Está consciente de que así también aporta al Ecuador. Además, FESA se preocupa por la calidad que entrega a sus clientes en cada producto. Sus mejoras toman en cuenta las necesidades actuales de los ecuatorianos. Esa fidelidad de los consumidores se evidencia en el prestigio de sus marcas, lo que ha convertido a esta empresa en la líder nacional en su categoría.