Con la participación de Hernán Orbea, María José Santos, Leopoldo Campo y Vladimir Morales se abordaron tópicos relevantes en relación con la expansión urbanística de Quito desde una perspectiva académica y de industria. La Expansión Acelerada de la Capital. La visión de un Quito grande, caótico y conflictivo fue recurrente entre los participantes. Según Vladimir, PhD en urbanismo por la UNAM, este es un fenómeno natural de ciudad capital que, contrario a lo que se tiende a asumir, responde a una excesiva planificación. María José, arquitecta y urbanista, coincidió en que la diversidad de planes urbanísticos entre las diferentes administraciones municipales impide alcanzar un objetivo común. Otro punto conflictivo planteado por Leopoldo Campo, presidente de la cámara de construcción, son las barreras que, desde las políticas municipales, limitan a los constructores. En una ciudad que crece de 40 a 45 mil personas por año es inequívoca la necesidad por construir más y más alto que, según Leopoldo, es donde más trabas encuentra al tramitar los respectivos permisos municipales. La Pérdida de los Espacios Verdes en Quito. Para Hernán Orbea, urbanista y académico, el problema de los espacios verdes en Quito es la obsesión municipal sobre ciertas zonas urbanas que provoca el descuido de otras, así como el caso del parque La Carolina que ha sufrido 7 intervenciones en los últimos 32 años. Por otro lado, Vladimir sostiene que el problema recae en lo impropio que se han vuelto las áreas verdes en las ciudades. Para él la urbanización y la naturaleza no son compatibles y la solución tiene que aparecer desde un cambio conceptual de la ciudad alrededor de las áreas verdes. Del mismo modo, María José recalcó la carencia de una planificación en cuanto a los espacios públicos de cohesión barrial y que es indispensable unificar la academia, los constructores y el municipio para generar espacios verdes con propósito. El Caos de la Movilidad Quiteña. El tema más polémico del foro se dio alrededor de la movilidad en la capital. Hernán Orbea relacionó el problema de la movilidad a la problemática de la inequidad urbana; para Hernán la zonificación del empleo que magnetiza a grandes volúmenes de gente a ciertas zonas limitadas es el problema por resolver. María José resolvió que el auto centrismo en el diseño de la ciudad es lo que hoy le está pasando factura en temas de movilidad. Vladimir, por otro lado, cree que el problema de movilidad de Quito se relaciona estrechamente a la carencia de un transporte verdaderamente público.