Este evento reunió a destacadas personalidades del ámbito laboral y organizacional, quienes compartieron sus experiencias y perspectivas sobre la cultura empresarial en Ecuador. La mesa estuvo compuesta por Mariella Letamendi, Vicepresidenta de Personas y Cultura del Banco Internacional; Rosa Yánez, Head de Recursos Humanos de ZURICH; y Alfonso Araruz Monge, Gerente de Talento Humano-Apoderado Especial de LETERAGO. La moderación corrió a cargo de Daniela Peñaherrera, Senior Culture Coach and List Manager de GPTW®. Uno de los temas centrales del foro fue la importancia de la cultura organizacional y cómo las empresas más exitosas logran generar un entorno laboral que favorezca tanto a los empleados como a los clientes. En este contexto, se habló sobre la cultura organizacional como metáfora de la cohesión y el trabajo en equipo, destacando el papel de los valores fundamentales en la construcción de una organización sólida. Mariella Letamendi, Vicepresidenta de Personas y Cultura del Banco Internacional, fue enfática al explicar cómo la cultura organizacional impacta directamente en el negocio. Según Letamendi, la cultura no es estática, debe ser flexible y adaptativa, especialmente en un entorno financiero en constante cambio. “La cultura debe alinearse con la estrategia del negocio. No se trata solo de tener un propósito, sino de vivirlo cada día”, señaló. Un ejemplo destacado que compartió Letamendi fue el de la integración del propósito organizacional con el trabajo diario de los colaboradores. En el Banco Internacional, cada empleado, desde el cajero hasta los altos directivos, debe sentir que su trabajo está alineado con el propósito de la empresa. Esta conexión no solo mejora la satisfacción interna, sino que también se refleja en una mayor satisfacción del cliente, lo que a su vez contribuye a la rentabilidad y crecimiento de la organización. Rosa Yánez, Head de Recursos Humanos de ZURICH, aportó una visión muy interesante sobre cómo las empresas pueden construir una cultura coherente y responsable. En ZURICH, la cultura está basada en la idea de que todos los colaboradores deben sentirse cuidados y valorados, no solo por la empresa, sino entre ellos mismos. “Es un esfuerzo mutuo. No se trata solo de lo que la empresa da, sino de cómo los empleados se cuidan y apoyan entre sí”, explicó Yánez. Además, resaltó que la empresa trabaja constantemente en definir y medir los comportamientos y atributos que definen su cultura, como la conectividad, empoderamiento y acción dinámica. Estos valores no solo se reflejan en la interacción con los clientes, sino también en el ambiente laboral, creando una atmósfera de bienestar, autonomía, comunicación abierta y diversidad. Alfonso Araruz Monge, Gerente de Talento Humano de LETERAGO, destacó cómo la cultura dentro de una empresa puede ser un motor de inclusión social y profesional. Araruz relató cómo en LETERAGO se han implementado programas que brindan oportunidades a personas con diversas características, como las madres con talento y los mayores de 55 años. "La cultura de nuestra empresa no solo está basada en la inclusión laboral, sino también en brindar a las personas la oportunidad de crecer y desarrollarse, independientemente de su edad o situación personal", comentó. A través de su programa de talento, LETERAGO busca no solo mejorar la calidad de vida de los empleados, sino también generar un impacto social positivo, fomentando la educación y el desarrollo profesional de personas que, en muchos casos, no habrían tenido la oportunidad de acceder a estas oportunidades. La empresa ha demostrado que, más allá de los beneficios económicos, es crucial ser empáticos y responsables con los colaboradores. A lo largo del foro, se resaltó la importancia de que la cultura organizacional no sea solo un concepto abstracto, sino una práctica diaria que se viva dentro de cada empresa. Tanto en el Banco Internacional, como en ZURICH y LETERAGO, la clave del éxito radica en la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. El propósito debe ser un hilo conductor que conecte a todos los colaboradores, desde los directivos hasta los empleados de línea, asegurando que todos estén alineados con los valores de la empresa. El talento humano es un elemento central en este proceso. Las empresas exitosas comprenden que, para generar resultados, deben cuidar y desarrollar a su personal, creando un ambiente en el que los colaboradores puedan crecer tanto profesional como personalmente. De esta manera, la cultura no solo mejora el bienestar de los empleados, sino que también tiene un impacto directo en la rentabilidad y sostenibilidad del negocio. El foro "Los Mejores Lugares para Trabajar™ en Ecuador" dejó claro que la cultura organizacional es uno de los factores más importantes para el éxito de una empresa. La clave está en ser coherentes con los valores, ser flexibles ante los cambios y, sobre todo, poner a las personas en el centro de la estrategia.