Este fue el tema principal del conversatorio liderado por Pablo Groeger, Director General ProCredit Academy GmbH, Tania Tamariz de Hidalgo, Gerente de Sostenibilidad Banco Guayaquil S.A., y George Lalama, Vicepresidente Ejecutivo Banco internacional. La conferencia fue moderada por Roberto Romero, Director de Comunicación y Asuntos Públicos, Asobanca Romero señaló que el país ha logrado avances en finanzas sostenibles y emisión de bonos temáticos, la cartera sostenible que se enfoca en la parte social y verde creció 17% en 2023 respecto a 2022, ascendiendo a USD 3855 millones, en un entorno en el que cada vez hay más clientes de los bancos que están accediendo a este tipo de financiamiento. Al respecto de qué son las finanzas sostenibles y de porqué son importantes para Ecuador, Tamariz explicó que son el conjunto de las finanzas verdes, climáticas, sociales y del componente de gobernanza. Las finanzas verdes son las destinadas a la conservación de los recursos naturales y la biodiversidad, en tanto que las finanzas climáticas son los enfocados a la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático, mientras que las finanzas sociales son la que buscan evitar la desigualdad social y procurar la inclusión y el desarrollo de capital humano, pero esto no funciona si esta desarticulado de la gobernanza. Las finanzas sostenibles llegaron para quedarse, están avanzando en monto y normativas, es importante y clave al ser un fenómeno multidimensional, y se deben seguir explorando los riesgos y oportunidades que trae el cambio climático. Groeger plantea que es un concepto interesante, por la importancia que tiene la sostenibilidad, que requiere también de esfuerzos del sector financiero, enfocados en el pensar en el futuro, en el cual las empresas y la sociedad debe mantenerse prosperas, no hay dos mundos, el de negocios y del planeta están juntos, y se debe velar por integrar a más personas excluidas al mercado laboral, como en el caso de mujeres en el que existen brechas de acceso a empleo por fallas sistemáticas que generan exclusión. Lalama señala que la potencia de las finanzas sostenibles es que la colocación de recursos tiene un propósito definido que se va monitoreando por parte del sistema financiero, en la búsqueda de oportunidades para ser aplicados o demandados, y que a su vez promueve el crecimiento económico, que es parte del rol dinamizador de la actividad financiera. Ecuador tiene una resiliencia importante, que con el soporte de las entidades financieras pretende que las diferentes actividades económicas puedan crecer de forma armónica. En cuanto a los estándares que deben cumplir los bancos, como los relacionados al cambio climático, Tamariz señaló que hasta hace poco no había un marco estandarizado sobre los reportes que presentan las entidades financieras, el grupo de trabajo sobre divulgación financiera relacionada con el clima - TSFD tiene cuatro elementos que las empresas deben reportar: gobernanza, estrategia, métricas y objetivos entorno a los riesgos y oportunidades que enfrentan. La información de los reportes financieros presenta también indicadores desde diferentes áreas, que incorporan a los relacionados a cambio climático, y actualmente se trabaja en normas NIIF adaptadas al cambio climático para divulgar información de calidad sobre ambiente, sociedad y gobernanza. Al respecto, Romero señalo que los estándares también aumentan en complejidad, y que presentan un desafío que debe venir acompañado también por parte de los clientes, en especial de aquellos que trabajan en mercados internacionales. La sostenibilidad debe verse de una forma defensiva de inversión hacia el futuro y no de solamente por un tema de cumplimiento, señala Groeger, que enfatiza que además de poder invertirse recursos en espacios de cambio energético, estos también pueden ser canalizados desde un enfoque de pequeñas y medianas empresas, en el que la sostenibilidad consiste también en el promover espacios para el desarrollo de resiliencia y de mantener a los negocios y a la sociedad prospera en el tiempo. Al respecto del futuro de instrumentos novedosos como bonos azules, Lalama presentó la importancia de portafolios destinados a propósitos de sostenibilidad, esta estructura fue premiada como la mejor iniciativa en Europa de bonos sostenibles. Antes de iniciar este proceso, comentó que se tuvo dialogo y respaldo con las entidades reguladoras, trabajando en conjunto para entregar soluciones a través del sistema financiero para generar mejoras en la sociedad y el ambiente. Señalando que se busca que los negocios sean rentables a futuro también en relación al ambiente, sociedad y gobernanza con más bonos temáticos, en el que el mercado de valores debe tener un rol más protagónico. Lalama señaló que el desafío es identificar clientes y bancos que puedan trabajar por el país a través de estos instrumentos financieros, para conseguir un crecimiento económico que nos lleve a un mejor futuro.