Circuitos complicados, 11 equipos y 22 pilotos a más de 320 kilómetros por hora en ¿autos que no suenan? Se escucha imposible, pero la velocidad del cambio ya existe y tiene el nombre de Fórmula E. Esta categoría de monoplazas eléctricos no solo ha conquistado las pistas con su velocidad y emoción, sino que también ha trazado una ruta revolucionaria en el mundo motor, destacándose por su compromiso inquebrantable con la sostenibilidad y los negocios innovadores. De la idea a la realidad eléctrica La chispa que encendió la revolución de la Fórmula E no se originó en una pista de carreras, sino durante una cena en un restaurante parisino, cuando dos mentes visionarias unieron fuerzas para crear un nuevo deporte. Jean Todt, en ese entonces Presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), planteó la visión audaz de crear un campeonato de autos eléctricos. A esta idea, se unió Alejandro Agag, entonces inmerso en el mundo de la Fórmula 1, quien se comprometió en hacer realidad esta categoría. Desde ese punto de inflexión, Agag levantó rondas de inversión y patrocinadores, dando forma al nacimiento de esta categoría y su compromiso no se limitó a las pistas de carreras, sino que se extendió a la creación de un campeonato que sería un referente en movilidad eléctrica y sostenibilidad. En una relación directa con la industria automotriz y su futuro, la categoría ha atraído a grandes corporaciones y patrocinadores que respaldan su enfoque innovador y sostenible. Así, desde aquella cena en París hasta el presente, la Fórmula E ha superado desafíos, navegando con éxito en un entorno competitivo y en constante evolución. Financiamiento Sostenible: más allá de la velocidad La Fórmula E ha demostrado que los negocios sostenibles pueden ser tan emocionantes como las carreras que protagonizan. Financiada a través de inversiones, patrocinios y derechos de transmisión, la categoría ha obtenido EUR 50 millones de nuevos inversores para impulsar su lanzamiento. Carreras, tecnología e innovación Además de correr con electricidad, la Fórmula E lidera con un compromiso ambiental excepcional. Utilizando energía 100% renovable en sus carreras, la categoría ha implementado prácticas sostenibles en transporte y logística, estableciendo un estándar internacional para eventos respetuosos con el ambiente. La Alianza Europea: constructores que electrificaron las pistas La Fórmula E no solo es el “rugir de motores eléctricos en las pistas”; también es el resultado de una colaboración audaz entre un grupo selecto de constructores europeos, quienes decidieron unir fuerzas y dar vida a los monoplazas eléctricos. Este consorcio de innovadores está compuesto por empresas de renombre en el mundo automovilístico. El uso de energía renovable en sus carreras, es evidencia de su compromiso con un futuro más limpio y eficiente. También te puede interesar: El yate eléctrico que ‘vuela’ y es el más sostenible del mercado El pasado 13 de enero, la Fórmula E volvió a la acción para poner en marcha la décima temporada de la categoría totalmente eléctrica. y terminará en Londres el próximo 21 de julio, después de 16 rounds, en los que están incluidas fechas dobles donde se correrán dos carreras en dos días. Por: Doménica Rivadeneira