La entidad internacional advierte que los riesgos para las perspectivas siguen inclinados a la baja. El "precario equilibrio" de las posiciones de política comercial asumido en el escenario base podría verse alterado y desembocar en uno nuevo con tasas similares o mucho más altas en el caso de que las negociaciones fracasen y se reinicie una escalada de medidas proteccionistas. En este sentido, el FMI alerta de que establecer las tasas arancelarias a los niveles del 2 de abril o superiores a partir del 1 de agosto e implementar aranceles de hasta el 50% sobre el cobre, "frenaría el crecimiento mundial", mientras que la imposición de aranceles sectoriales adicionales en áreas como la electrónica y los productos farmacéuticos podría aumentar las tasas efectivas y crear cuellos de botella que amplificarían el efecto directo de aranceles más altos. Por otro lado, una escalada de las tensiones geopolíticas podría suponer nuevos shocks de oferta negativos en la economía global y las rutas marítimas y las cadenas de suministro podrían verse interrumpidas mientras suben los precios de las materias primas, colocando a los bancos centrales ante disyuntivas más difíciles. También puedes leer: Mercados globales reciben alivio: FMI mejora perspectivas pese a tensiones comerciales El FMI advierte también de que las vulnerabilidades fiscales podrían cobrar mayor relevancia, con implicaciones para los mercados financieros y repercusiones en la economía real, ya que se proyecta que varias economías, como Brasil, Francia y Estados Unidos, registrarán grandes déficits fiscales en un contexto de niveles históricamente altos de deuda pública, lo que podría impulsar al alza las primas a plazo y, especialmente en el caso de Estados Unidos, endurecer las condiciones financieras globales, alimentando una volatilidad excesiva en los mercados financieros. Por contra, un avance en las negociaciones comerciales que establezca un marco predecible podría conducir a una mayor reducción de los aranceles efectivos y otras medidas proteccionistas, facilitando la inversión y otras decisiones empresariales. "Su impacto podría ser mayor si, además del comercio de bienes, abarcan el comercio de servicios digitales y la inversión extranjera", señala el FMI, para el que "una nueva ola de acuerdos comerciales creíbles podría impulsar un mayor impulso de reformas para impulsar el crecimiento a medio plazo". Fuente: Infobae