La decisión del organismo multilateral permite un desembolso inmediato cercano a USD 400 millones (equivalente a 280,5 millones de Derechos Especiales de Giro), como parte del acuerdo firmado en 2024 por un monto total cercano a USD 5.000 millones y con una duración de 48 meses. Con este nuevo tramo, los desembolsos acumulados alcanzan aproximadamente USD 3.700 millones dentro del programa, que busca fortalecer la sostenibilidad fiscal, mejorar la estabilidad macroeconómica y promover reformas estructurales para un crecimiento sostenido. También puedes leer: Vacaciones familiares: ¿Cómo optimizar gastos y proteger al medio ambiente?. Según el FMI, la economía ecuatoriana ha mostrado señales de recuperación, con un crecimiento del producto interno bruto (PIB) impulsado por la demanda interna, el dinamismo del crédito y un entorno de baja inflación. Asimismo, resaltó la mejora del mercado laboral y el aumento de las reservas internacionales, apoyadas por superávits en cuenta corriente. Además, el organismo subrayó que el programa ha contribuido a facilitar el acceso de Ecuador a financiamiento externo, incluyendo su retorno a los mercados internacionales de capital en 2026, así como el respaldo de otros organismos multilaterales y socios bilaterales. No obstante, también se han señalado riesgos asociados a factores externos e internos que podrían afectar la recuperación, lo que implica la necesidad de mantener disciplina fiscal y avanzar en las reformas comprometidas. El nuevo desembolso del FMI representa un respaldo clave para la economía ecuatoriana en 2026, al fortalecer la liquidez del Estado y sostener el programa de reformas; sin embargo, su impacto dependerá de la continuidad de las políticas económicas y la capacidad del país para mitigar riesgos estructurales y externos. Fuentes: Expreso, El Universo, FMI.