En 2020, y por culpa de la pandemia del coronavirus, la deuda mundial de los gobiernos alcanzó el máximo histórico de USD 78 billones, lo que representó el 94% del PIB mundial. El incremento del endeudamiento global durante 2020 y los próximos años se explica, según Fitch, por el incremento del gasto que asumieron las naciones para intentar mitigar el impacto económico del coronavirus. Fitch pronostica una sólida recuperación económica en 2021, con un crecimiento del PIB mundial del 6,1%. Además, proyecta aumentos continuos de la deuda pública en términos nominales y como porcentaje del PIB. Esta se ampliará más en los mercados emergentes (ME) que en las economías desarrolladas (DM). Los primeros tenían menos espacio fiscal para afrontar las necesidades de gasto causadas por el Covid-19. Los ratios de deuda mediana para los gobiernos de ME y DM son similares, alrededor del 61% del PIB en 2021 y se prevé que sea de alrededor del 65% para 2022. Sin embargo, los pagos de intereses medianos son considerablemente más altos en los mercados emergentes, equivalentes al 2,5% del PIB este año, en comparación con el 1,2% de las economías desarrolladas. Pese a este incremento en las deudas de los gobiernos, Fitch cree que la disminución del endeudamiento no es una prioridad política en la actualidad, pues las naciones le están apostando a impulsar la recuperación económica. ➤ Ver también: La deuda de América Latina alcanzó el 79% del PIB, un alza de 10 puntos en un año Los multiplicadores fiscales son más altos cuando las tasas de interés están en el límite inferior cero y los bancos centrales tienen la intención de mantener posiciones políticas acomodaticias. Las tasas de interés que son más bajas que las tasas de crecimiento del PIB pueden generar reducciones en los ratios de deuda con el tiempo. Una de las principales incertidumbres económicas que ve Fitch -para este año- es el comportamiento de las tasas de interés. No se sabe si se mantendrán bajas o si empezarán a subir por los temores a un repunte de la inflación. Para disminuir la deuda, Fitch cree necesario que se debe dar un crecimiento económico sostenido y acompañado de una consolidación fiscal por parte de los gobiernos. Asimismo, concluye que estos deben prestar atención a los incrementos inflacionarios ante la posibilidad de entrar en una crisis en el mediano y largo plazo. Fuente: Semana