Su importancia reside en que, promueve el financiamiento a proyectos y empresas que alientan la conservación del medio ambiente y la mitigación del cambio climático; fortaleciendo así, la responsabilidad social. Bajo este contexto, la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca) realizó el Primer Foro de Finanzas Sostenibles. Marco Antonio Rodriguez, Presidente de la asociación, señaló que este encuentro brindó una visión integral de las finanzas sostenibles, herramienta de impacto para la lucha contra el cambio climático y la consecución de una economía baja en emisiones de carbono, y a su vez, integra el desarrollo social inclusivo, considerado uno de los nuevos ejes incorporados a las finanzas. El camino de la banca son la finanzas sostenibles Todas las medidas que se necesitan implementar para contrarrestar el cambio climático, requieren financiación tanto a nivel público o privado, así lo afirma Frouke Hoekstra, Representante Regional para Latinoamérica y el Caribe del Banco de Desarrollo Holandés (FMO), y la oportunidad para los bancos es, precisamente, financiar a la transición. “Esto va más allá de paneles solares e iluminación LED. Cada institución financiera desempeña un papel en la transición verde, y el principio básico para serlo, es que tenga una reducción mínima del 20% en las emisiones de gases efecto invernadero, emisiones de partícula, consumo de partículas, consumo de energía, uso de agua y de recursos”. La experta mencionó que hay muchas oportunidades. En el contexto urbano puede significar invertir en edificios sostenibles, movilidad eléctrica y ciudades sostenibles. Mientras que en el entorno rural, el enfoque se centra más en la agricultura sostenible, la independencia energética y las prácticas de gestión del agua. “Aunque existen riesgos claros de que la banca debería abordar y mitigar, hay muchas otras buenas razones para considerar la financiación verde; por ejemplo, abre nuevas oportunidades de mercado, reduce el riesgo crediticio (las empresas que operan de forma eficiente en general, pueden obtener mejores resultados), existen oportunidades de ventas cruzadas: hipotecas verdes, leasing verde, vehículos. Y ser ecológicos también puede ser una estrategia de marca, que diferencia a un banco de sus competidores”, destacó Frouke Hoekstra. También te puede interesar: Movilidad sostenible un reto para crear ciudades más ecoamigables Evolución de Bonos Temáticos Las finanzas sostenibles han impulsado los componentes de innovación en las diferentes industrias, pero “el sector financiero juega un papel catalítico para poder atender con acceso a crédito a esas necesidades tanto de proyectos verdes sociales o sostenibles”, afirmó Gabriela Mera, Directora de la Región Andina de BID Invest. En este sentido, los bonos temáticos son instrumento de deuda, emitidos en el mercado de capitales; y, cuyos recursos tienen el destino específico, para poder financiar proyectos con un beneficio medioambiental (bonos verdes) o proyectos sociales para grupos vulnerables; ya sea de género, base pirámide, adulto mayor, entre otros (bonos sociales). También están los bonos sostenibles, que son la combinación de ese uso de recursos tanto para financiar proyectos verdes y sociales. Las emisiones de bonos etiquetados a nivel global, alcanzaron un acumulado de USD 3,7 billones al cierre de 2022, representando el 5% del mercado global de bonos. Siendo los bonos verdes los de la categoría más relevante y apetecida. De este, 5% América latina y el Caribe representa solo el 4% del mercado global de bonos etiquetados. Los bonos temáticos en la región ascendieron a USD 41 mil millones en 2022, las emisiones acumuladas de estos instrumentos llegaron a USD 154 mil millones, los bonos temáticos representan ya el 25% la deuda total emitida en 2022 en toda la región.