Una prueba de ello fueron las declaraciones que realizó recientemente Larry Fink —presidente y consejero delegado de BlackRock—, dónde señaló que la invasión de Rusia a Ucrania ha puesto fin a la globalización vivida durante las últimas tres décadas. Por ello, el sector financiero ha invitando a reflexionar sobre un tema crucial: las finanzas responsables. De acuerdo con la Unión Europea, las finanzas responsables o sostenibles se refieren al proceso de considerar factores ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) al tomar decisiones de inversión en el sector financiero, lo que lleva a inversiones a más largo plazo en actividades y proyectos económicos sostenibles. En otras palabras, ponen en el centro al planeta, la sociedad y al gobierno corporativo para gestionarlas. Estas también apuestan por el desarrollo sostenible, entendido como un desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. De hecho, las finanzas responsables son una herramienta para cumplir la Agenda 2030. Sin embargo, de acuerdo con el Banco Mundial, «no hay financiamiento suficiente […] muchos países no están listos para enfrentar el desafío del cambio climático y los avances en la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) son demasiado lentos». Esta situación es más alarmante si se toma en cuenta que el Servicio de Cambio Climático de la Unión Europea informó que el 2021 fue el quinto año más caluroso, mientras los años 2016, 2019 y 2020 ocupan los primeros lugares respectivamente. También te puede interesar: Empresarios que más contribuyen a la sostenibilidad en Ecuador Frente a este panorama, es imprescindible comprender cuál es la situación, si existen preocupaciones genuinas sobre el tema, y si es posible que sean una herramienta efectiva para alcanzar la sostenibilidad. Fuente: Expoknews