El evento organizado por FIDAL junto con el Colegio Johannes Kepler, la Red Ecuatoriana de Pedagogía (REP) y la Confederación Ecuatoriana de Establecimientos de Educación Católica (Confedec), también presentó los resultados del Concurso de Excelencia Educativa de FIDAL, mismo que cumplió 15 años y donde se dieron a conocer a los finalistas y ganadores del certamen Excelencia Educativa. También te puede interesar: Educación, pilar básico del crecimiento de la industria TI En el discurso de bienvenida, Rosalía Arteaga, Presidenta Ejecutiva de FIDAL, señaló que los maestros deben ser un hilo conductor para preservar la democracia. “En esta ceremonia jubilosa quiero hacer una reflexión que coloca juntas a la democracia y a la educación, y pone en los maestros la tarea de ser transmisores del valor de la honestidad y la lucha contra la corrupción”. En esta edición participaron 95 proyectos nacionales y 33 iberoamericanos, de diferentes categorías. La ganadora de la edición nacional fue la profesora esmeraldeña Alexandra Angulo Ferrín, con el proyecto “Voces que dejan huellas”, aplicado en la Escuela de Educación Básica Fiscomisional Cristo Rey, en Esmeraldas, hace cuatro años, con más de 150 beneficiarios. “El objetivo del proyecto fue acrecentar el proceso lectoescritor, la imaginación y la creatividad a través de la producción de cuentos. Me siento feliz de dar una noticia positiva a mi provincia, y como docente quiero motivar a conseguir las metas que se tracen”, mencionó. En la edición iberoamericana el ganador fue el argentino Julio Manuel Pereyra, con su proyecto “Escuelita Ambulante Caminos de Tiza: didáctica artesanal no excluyente”, aplicado en la provincia de Misiones. “Hace una década creé un sistema que es la escuela de los niños, no los niños a la escuela, capacito a los padres y desarrollo una pedagogía de la emergencia que busca atender problemáticas propias de su contexto. Camino de tiza es una propuesta de educación itinerante que ha beneficiado a 1.734 niños”, explicó el docente.