Dos décadas después, Felipe González - Artigas Bustamante, su actual CEO, con vehemencia nos dice que esos valores se mantienen intactos. El ejecutivo está ligado a la organización desde el año 2013, pero siempre tuvo una profunda conexión con ella y la ciudad donde opera. “Me encantaba la pesca, el buceo, el mar”, nos dice con una amplia sonrisa. “Y, por supuesto, su gente”. Pese a que estudió en el Colegio Americano de Quito y luego Ingeniería Industrial en Canadá, hoy su hogar está en Manta. Antes del 2013, Felipe siempre vio en La Fabril a su escuela, ahí es donde fue pasante y conoció de la A a la Z sus operaciones. La persona Felipe está casado y tiene tres hijos. Estudió Ingeniería Industrial en la Universidad de Dalhousie. Ha contribuido en la cadena de suministro de empresas como Canadian Tire. Ya de manera formal, arrancó como Jefe de Bodega, luego gerenció el departamento de distribución y el de supply chain, también formó parte del comité comercial. Finalmente, Felipe encabezó el plan de gobernanza de la empresa y llegó a la Gerencia General con el firme propósito de mantener la innovación como un objetivo constante para suplir de manera sostenible las cambiantes necesidades de mercados nacionales e internacionales. Su marcado conocimiento en supply chain ha sido decisivo para fortalecer la cadena de suministro de La Fabril. Y aunque su llegada a la Gerencia General se dio en un momento de crisis por temas familiares (de salud); tuvo la suerte de tener a Carlos Gónzales - Artigas Loor como su mentor desde el año 2007, donde aprendió lo importante que es tener cercanía con la gente. “Siempre he mantenido una relación genuina y de valoración que me conecta con la diversidad, inclusión, innovación y ello es parte de la cultura de La Fabril”, explica. Un hombre humilde y visionario, que practicó una gerencia de puertas abiertas. De Toronto a Manta “Fue un cambio radical, pero sabía que al volver a mi país aportaba más”. Felipe está en sintonía y armonía con La Fabril, una organización cuya visión es ser reconocida por el aporte a la sociedad, es decir, generar riqueza para el entorno. “Generar dinero y riqueza no es lo mismo”, declara. Por ello, afirma que hay que construir un negocio con propósito, que se sustente en: crecimiento sostenido, excelencia operativa y el desarrollo de las personas. “Esa es nuestra flecha y la sostenibilidad es un eje transversal. Además hay que entender los insights de los clientes, sobre todo los no verbalizados”. En el proceso de innovación de la que ha sido conocida como ‘la industria de las ideas’ se toman en cuenta las tendencias en el mundo para tropicalizarlas en el mercado nacional. “La innovación requiere una necesidad no satisfecha, químicamente viable, operacionalmente viable y financieramente viable. Y a eso le ligas el propósito”. Esta ecuación ha hecho que La Fabril sea un referente. Marcas innovadoras La Fabril es paraguas de 32 marcas en tres categorías: Alimentos, Cuidado del hogar y Cuidado personal. Por ejemplo, el famoso aceite La Favorita, altamente querido por los consumidores nacionales, se originó en 1950, generando un gran impacto en la industria de grasas y aceites por ser el primer aceite extra refinado especial para frituras y ensaladas. Evolución y valores inquebrantables La transformación digital es una de las nuevas directrices de La Fabril. Como explica Felipe, el objetivo es ganar velocidad para atender las necesidades de los clientes a través de las cadenas productivas. Por otro lado, destaca que hay valores que la organización vive como propios y les ha llevado a ser respetados en el mercado. Ellos son: integridad, respeto, liderazgo, responsabilidad y compromiso. Por _ Sofía Chávez Tamayo