Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son un hito en la historia: un pacto mundial para crear un futuro donde nadie se quede atrás. Estos 17 Objetivos fueron adoptados por todos los países en las Naciones Unidas en septiembre de 2015. Cubren todos los aspectos del bienestar humano y planetario; es un llamado mundial a la acción para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad. A los Objetivos les siguió, en 2015, el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático que es otro logro pionero en el cual 196 países y la Unión Europea se comprometieron a mantener el aumento de la temperatura del planeta por debajo de 2°C. Cada país se comprometió a las Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (NDC), que son promesas que los pueden ayudar a alcanzar sus objetivos. Los Estados Miembros prometieron movilizar la financiación, mejorar la implementación nacional y fortalecer las instituciones para lograr los ODS de la Agenda 2030, sin dejar a nadie atrás. Sin embargo, en el momento en que entramos en una nueva década queda claro que se necesita mucha más acción. Muy pocos países han hecho los cambios necesarios para cumplir con las promesas que hicieron, y es necesario que todos estén de acuerdo. En la Cumbre de los ODS del año pasado, que fue la primera desde la adopción de la Agenda 2030, se hicieron nuevos llamados a la acción y a adoptar planes concretos para reencaminarse. El secretario general de la ONU, António Guterres, reconoció los progresos alcanzados por los gobiernos que comenzaban a integrar los ODS en sus políticas nacionales, pero dijo que los conflictos mortíferos, la crisis climática, la violencia de género y la desigualdad persistente y en aumento eran un lastre para todos. Los líderes mundiales pidieron una década de acción para alcanzar los ODS para 2030 y anunciaron más de cien “acciones aceleradas” o proyectos voluntarios para acelerar el progreso. Se necesitarán billones de dólares y las alianzas a todos los niveles de la sociedad serán primordiales, especialmente para que los grupos marginados puedan participar plenamente y gozar de sus derechos. El cambio climático es un obstáculo importante para casi todos los Objetivos y ‘The Heat is On’ (informe del PNUD y de ONU Cambio Climático como antesala a la Cumbre sobre la Acción Climática) estima que hay signos prometedores en todo el mundo, inclusive por parte de las naciones más vulnerables que ya están sufriendo los efectos adversos del cambio climático. Dice igualmente que las naciones desarrolladas, que están más centradas en los objetivos a largo plazo para eliminar progresivamente los gases de efecto invernadero, ahora tienen que adoptar planes urgentes a corto plazo. El informe pone el énfasis sobre: mejores datos y evidencias, lazos más sólidos entre la acción climática y los ODS y planes contundentes para monitorear el progreso. Como especie humana nunca hemos hecho algo así. Es un campo inexplorado: vamos a tener que revolucionar el modo en que vivimos y trabajamos, en que producimos energía y alimentos, en que impartimos la justicia y empoderamos a las personas más desfavorecidas. Sin embargo, no tenemos otro camino que dar un paso al frente; ya podemos, casi a diario, ver el costo de la inacción en tiempo real, las protestas políticas y por el cambio climático generalizadas, los incendios de bosques enteros, los niveles sin precedentes de desertificación, la inundación de antiguas ciudades, y la migración forzada de millones de personas. Los ODS representan nuestra única esperanza de hacer frente a estos asuntos complejos y relacionados entre sí. Tenemos las respuestas y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se ha comprometido a nivel internacional a movilizar los recursos, a desarrollar la ambición de alcanzar los Objetivos y a alentar las soluciones concretas que relacionan los Objetivos con las inquietudes del mundo real de la sociedad civil en general. Hay un arduo trabajo que nos espera, pero la buena noticia es que todavía hay tiempo. Por: Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD