Se deshicieron de una casa de 762 metros cuadrados y cambiaron todas sus posesiones por bitcoin. Así comenzó la historia mediática de la denominada familia bitcoin, que decidió apostar por la criptomoneda en 2017 y se lanzó a la carretera. En aquel entonces, Didi Taihuttu y sus 3 hijas se lanzaron a la aventura y apostaron todo por el bitcoin, la criptomoneda que ya cotizaba a USD 900 y que, desde ese momento, no ha parado de crecer —el valor actual ronda los EUR 18.200—. Con sus altibajos, a Taihuttu y su familia le ha dado grandes alegrías esta criptomoneda, aunque todo podría cambiar según sugiere la evolución de los últimos meses. El bitcoin se ha depreciado un 58%, al pasar de USD 45.524 del inicio del trimestre hasta unos USD 19.000 a finales de junio. Una muy mala noticia que hacía saltar las alarmas sobre las posibilidades de que el bitcoin llegara a precio cero o de que se produjera un criptoinvierno. Aunque a Taihuttu no le preocupa en absoluto la caída de su criptomoneda favorita. "Compro bitcoins todos los días", asegura Taihuttu a CNBC. "Para mí, la lección que he aprendido en los últimos 2 ciclos es que, cuando a todo el mundo le asalta la locura y todos piensan que el bitcoin colapsará, me alejo lentamente y compro bitcoin". También te puede interesar: El joven de 22 años que se hizo millonario con criptomonedas y sigue invirtiendo en bitcoins a pesar de su desplome El ya experto en criptomonedas ha vivido, además, algún período bastante duro para el bitcoin. Por ejemplo, durante el invierno de 2018, el bitcoin perdió más del 80% de su valor para recuperarse posteriormente hasta tocar máximos en 2021. Taihuttu anticipó en noviembre que el valor del bitcoin comenzaría a descender y decidió vender el 15% de su cartera cuando su precio alcanzó los USD 55.000 en ese mismo mes. Desde entonces, la familia bitcoin ha perdido más de un millón de dólares por el deterioro de la criptodivisa. La familia vive actualmente en Portugal porque es uno de los pocos países que aún no grava las criptomonedas. "En Portugal no se paga ningún impuesto sobre las plusvalías ni nada por el estilo por las criptomonedas", explicó Taihuttu a la CNBC en una entrevista anterior. "Mientras no ganes criptodivisas por prestar servicios en Portugal, no tienes problemas". Todo ello con un as bajo la manga: la regla 70/30, la que ha llevado a Taihuttu y su familia a conseguir el patrimonio que acumulan hoy en día en un escenario de incertidumbre y volatilidad. También te puede interesar: Qué es el "criptoinvierno" y por qué el bitcoin ha perdido la mitad de su valor en 6 meses La técnica es bastante sencilla. Primero, del 30% de la existencia de criptomonedas en la cartera se guarda una porción en bitcoin, mientras que la parte restante se invierte en monedas estables asociadas al dólar de Estados Unidos. Este porcentaje se guarda en lo que ellos denominan como cartera caliente, es decir, totalmente conectada a internet para disponer de ella al momento. El 70% restante pasa a una cartera fría, irrecuperable a no ser que sea de forma física. Fuente: Business Insider