Es posible que Meta, antigua Facebook, se vea en la obligación de dejar de operar en Europa por completo. Esto es una consecuencia directa de la sentencia emitida en 2020 por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, la decisión Schrems II, y afectaría a Instagram y Facebook, sus dos aplicaciones estrella. La decisión nace de la denuncia de Maximilian Schrems, un ciudadano austriaco que pretendía frenar la transferencia de datos personales entre Europa y Estados Unidos. Tras una desestimación por parte de la Justicia irlandesa, Schrems lo volvía a intentar llevando el caso al Tribunal Supremo. Este lo derivó al Tribunal de Luxemburgo y la Justicia europea terminó dando la razón al austriaco, lo que tambaleó el flujo transatlántico de información personal. La sentencia concluye que la transferencia de datos personales entre la Unión Europea y Estados Unidos no puede realizarse bajo el mecanismo actual, advirtiendo que si el método para compartir información no cambia Facebook e Instagram podrían tener los días contados en Europa. Parece que el problema radica en que Estados Unidos no ofrece las garantías suficientes para proteger la privacidad de los datos personales de los usuarios. El mecanismo de transferencia de datos entre la UE y EEUU no es válido La compañía ha advertido acerca de las consecuencias de la decisión Schrems II en un comunicado ante la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos (SEC). En él, la compañía de Zuckerberg asegura que "si no se adopta un nuevo marco de transferencia transatlántica de datos y no podemos seguir recurriendo a los CCE o a otros medios alternativos de transferencia de datos de Europa a Estados Unidos, es probable que no podamos ofrecer varios de nuestros productos y servicios más importantes, como Facebook e Instagram, en Europa". Meta insiste en que los métodos empleados por la multinacional para "transferir dichos datos, como las Cláusulas Contractuales Estándar (CEE), han sido sometidas a un escrutinio normativo y judicial". Las autoridades irlandesas han llamado la atención a la compañía, que como consecuencia de su actuación en Europa cada vez más limitada. Las autoridades irlandesas han llamado la atención a la compañía, cada vez más limitada A raíz de la sentencia del TJUE de 2020, la multinacional incumple el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR). Esto provocó que la Comisión de Protección de Datos de Irlanda (IDPC) propusiera la suspensión de la transferencia de datos. Esta decisión tendría consecuencias enormes en el negocio de la compañía, en su situación financiera y los resultados de sus operaciones. “Si no podemos transferir datos entre los países y regiones en los que operamos o si se nos restringe la posibilidad de compartir los datos entre nuestros productos y servicios, esto podría afectar a nuestra capacidad para prestar nuestros servicios, a la forma en que los préstamos o a nuestra capacidad para orientar los anuncios, lo que podría afectar negativamente a nuestros resultados financieros”, declaraba la compañía en su comunicado ante la SEC. Las presiones regulatorias se suman ahora a las polémicas de los últimos meses, muy complicados para Meta Platforms. Es probable que la confianza de los usuarios continúe cayendo en picado, más aún tras las últimas noticias sobre la retirada de numerosos inversores, lo que ha provocado su peor caída de acciones en la historia del mercado de valores. Es cierto que Europa no se lo está poniendo nada fácil a Zuckerberg, negándose al procesamiento y almacenamiento de datos personales de usuarios europeos en sus servidores de Estados Unidos. El CEO parece haberse hartado de sortear la normativa de la Unión Europea, amenazando así con cesar la actividad de Instagram y Facebook en el continente europeo. Tomado de: La Vanguardia