Las exportaciones ecuatorianas de banano mantienen una tendencia positiva. Entre enero y julio de 2026, el país envió 247,09 millones de cajas, frente a las 228,10 millones registradas en el mismo periodo de 2025. El resultado representa un crecimiento de 8,32%, equivalente a 18,99 millones de cajas adicionales. También te puede interesar: El crédito se complica en Argentina: encabeza el porcentaje de morosos en la región El repunte fue especialmente marcado en julio. Durante ese mes se exportaron 33,67 millones de cajas, 5,40 millones más que en julio de 2025, lo que significó un crecimiento interanual de 19,10%. Frente a junio, el volumen también aumentó 5,25%, con 1,68 millones de cajas adicionales. Una mayor disponibilidad de fruta estuvo detrás de este incremento. Las condiciones productivas registradas semanas antes favorecieron el desarrollo de los racimos que llegaron a corte durante julio. Entre las semanas 15 y 19, la temperatura promedio alcanzó 26,78 °C, frente a 26,27 °C en el mismo periodo de 2025, mientras que el enfunde pasó de 43,57 a 43,99 racimos por hectárea. La Unión Europea se mantuvo como el principal destino del banano ecuatoriano, con 81,01 millones de cajas, equivalentes al 32,78% del total exportado. El bloque registró un crecimiento de 14,68% frente a 2025. Le siguieron Rusia, con 49,06 millones de cajas y un aumento de 11,96%, y Medio Oriente, con 38,04 millones y un crecimiento de 16,93%. El Cono Sur también mostró una evolución positiva, con un incremento de 11,67%. En términos de volumen adicional, la Unión Europea fue el principal aporte al crecimiento: sumó 10,37 millones de cajas frente al año anterior. Medio Oriente agregó 5,51 millones y Rusia, 5,24 millones. Aunque los principales mercados mantienen un crecimiento acumulado frente a 2025, el comportamiento de julio fue más moderado desde el lado de la demanda. Entre las semanas 27 y 30, el inicio de la temporada baja, el verano y el periodo de vacaciones redujeron el ritmo de consumo y de pedidos en varios destinos, especialmente en Europa. Hacia la semana 31 se observó una ligera recuperación de la demanda rusa y señales de mayor interés en otros mercados. De esta manera, el crecimiento de las exportaciones de julio estuvo principalmente relacionado con una mayor disponibilidad de fruta ecuatoriana, mientras que la absorción de los mercados internacionales se mantuvo heterogénea y estacionalmente más débil durante buena parte del mes. A este escenario se sumaron la competencia internacional y las tensiones geopolíticas, que continuaron generando incertidumbre sobre los fletes, la disponibilidad de transporte y los costos de la cadena. El incremento de la oferta también puso presión sobre la operación logística. Los exportadores reportaron que el deterioro de las carreteras, la inseguridad y las demoras en el transporte continuaron afectando la movilización de la fruta. Durante distintas semanas también se registraron limitaciones de cupos, espacios navieros y disponibilidad de contenedores, complicando la planificación de los embarques. Estas dificultades adquieren mayor importancia en un escenario de mayor producción: cuando la fruta disponible aumenta y la capacidad de evacuación es limitada, pueden generarse acumulaciones, mayores tiempos de espera y riesgos sobre la condición de la fruta antes de su salida. Las temperaturas registradas en julio reforzaron la percepción de una oferta abundante. Entre las semanas 27 y 31, la temperatura promedio fue de 26,61 °C, frente a 23,52 °C en 2025, una diferencia de 3,09 °C. Las temperaturas más elevadas pueden acelerar el desarrollo de los racimos que ya están en campo y aumentar la disponibilidad de fruta para corte en el corto plazo. Sin embargo, el escenario también plantea desafíos: productores reportaron dificultades para alcanzar el calibre y peso requeridos, además de mayor estrés en las plantaciones y riesgos fitosanitarios. Por ello, el efecto de las temperaturas más altas no es únicamente favorable y requiere seguimiento por su impacto potencial sobre la calidad de la fruta. El Niño mantiene al sector en alerta El escenario para los próximos meses estará condicionado también por la evolución climática. El 9 de julio, la NOAA mantuvo la Advertencia de El Niño y reportó un fortalecimiento del evento, con anomalías de temperatura superficial del mar superiores a +1,0 °C en el Pacífico ecuatorial central y oriental. El índice Niño-3.4 alcanzó +1,2 °C, mientras que Niño-1+2, la región del Pacífico más próxima a Ecuador y Perú, llegó a +2,7 °C. La entidad estimó además una probabilidad de 97% de que el fenómeno persista hasta comienzos de la primavera boreal de 2027. También puedes leer: Piña y pitahaya lideran las exportaciones de frutas no tradicionales de Ecuador con USD 171 millones Para el sector bananero, la evolución de estas condiciones será clave por sus posibles efectos sobre el desarrollo de los cultivos, la calidad y la disponibilidad de fruta. Así, el balance hasta julio combina un crecimiento sólido de las exportaciones, una mayor oferta ecuatoriana y un buen desempeño de mercados como la Unión Europea, Rusia y Medio Oriente, pero también desafíos relacionados con la demanda estacional, la logística y el clima. Los próximos meses permitirán determinar si la mayor disponibilidad de fruta encuentra suficiente capacidad de absorción en los mercados internacionales.