En 2024, el panorama de la moda ecuatoriana sigue evolucionando, con propuestas innovadoras que celebran la diversidad, la sostenibilidad y la fusión entre lo tradicional y lo moderno. Uno de los aspectos más destacados en 2024 es el creciente enfoque en la sostenibilidad. La conciencia ambiental se ha convertido en un factor fundamental tanto para diseñadores como para consumidores. La adopción de prácticas responsables, como el uso de materiales reciclados y la producción local, han permitido a varias marcas ecuatorianas ofrecer colecciones no sólo estilísticamente atractivas, sino también ecológicamente responsables. Este fenómeno responde a un cambio en la mentalidad de los consumidores ecuatorianos, quienes buscan prendas que no solo resaltan su identidad personal, sino que también les brinden comodidad y les permitan sentirse representados. Ecuador no está ajeno a las tendencias globales de moda, y 2024 trae consigo la interacción de influencias internacionales con las propuestas locales. Estilos como el streetwear, el athleisure y el regreso de los años 90 se han infiltrado en las pasarelas y las tiendas del país. Sin embargo, los diseñadores ecuatorianos han logrado reinterpretar estas tendencias globales a su manera, fusionándolas con su identidad cultural y un enfoque ético y sostenible. Además, la categoría de ropa y calzado presenta una ciclicidad propia, marcada por las diferentes épocas del año, alcanzando su pico más alto durante la temporada navideña. En 2025, se estima que esta categoría tendrá un valor aproximado de USD 825 millones de dólares, con un leve incremento en el precio promedio por unidad, que se sitúa en USD 13,24. Este sector también está estrechamente vinculado a los regalos, el 24% de las unidades de ropa y calzado son adquiridas para ser obsequiadas. Las prendas de vestir y la ropa deportiva siguen manteniendo una penetración significativa en los hogares ecuatorianos. Este fenómeno responde a dos factores principales: el regreso a la vida normal después de la pandemia y la creciente necesidad de vestir de manera más casual, sin dejar de lado la comodidad, junto con la tendencia de llevar un estilo de vida más saludable. También te puede interesar: ESPECIAL: Industria Textil y Calzado Desafíos y perspectivas económicas En cuanto a los canales de distribución, los establecimientos especializados en ropa y calzado juegan un papel relevante en el proceso de compra, mientras que el mercado informal sigue ganando terreno de manera constante entre los consumidores. Es crucial que las marcas de moda comprendan a sus consumidores y ajusten sus productos y estrategias a las expectativas y percepciones de los mismos. El ticket promedio de compra para ropa ronda los USD 40 , con los consumidores adquiriendo, en promedio, 4 prendas al año. Las tiendas departamentales como De Prati tienen una participación aproximada del 10% en las principales ciudades, como Quito y Guayaquil, mientras que el mercado informal posee una participación del 30 al 40%. El comercio en línea también ha ganado relevancia, impulsado por la flexibilización de las restricciones a las importaciones de couriers. Por todo esto, es fundamental tener en cuenta la ciclicidad de la canasta de ropa y calzado, así como comprender las preferencias de los consumidores en función de las diferentes épocas del año. Además, es esencial entender cómo los compradores perciben los segmentos de la moda y cómo utilizan las prendas en su vida cotidiana. Por: Cristina Almeida y Sara Gómez de la Torre