La conversación sobre sostenibilidad suele quedarse en grandes acuerdos y discursos globales, pero para Nikhil Seth esto cambió. “Ya no se trata de en qué deben ponerse de acuerdo los gobiernos, sino de quién implementará estos acuerdos y con qué rapidez”, afirmó durante su intervención en la Kumbre de Sostenibilidad 2026. Desde esa premisa, su mensaje hizo énfasis en el sector empresarial. “Hoy en día el sector privado no es solo un participante en el desarrollo. Es un motor de cambio”, sostuvo, reconociendo su capacidad para influir en inversión, tecnología, empleo y soluciones a gran escala. Seth encontró en Ecuador una señal concreta de que es posible avanzar más allá del discurso. “Aquí… están haciendo algo que el mundo aún lucha por definir: alinear el éxito empresarial con el valor social, no como teoría, sino como práctica”, destacó, valorando el rol de iniciativas que convierten la sostenibilidad en decisiones reales. En ese sentido, resaltó el trabajo de Ekos explicando que “reconoce a las empresas de triple impacto… y conecta el propósito con la escala”. A partir de estas dinámicas, el país, dijo, se posiciona como “un laboratorio silencioso de sostenibilidad práctica”, donde la innovación y la intención empiezan a traducirse en resultados. Pero el reto, insistió, no es solo hacer bien las cosas, sino hacerlas a la escala que el mundo necesita. Para lograrlo, propuso cambiar la forma en que se colabora: menos esfuerzos aislados y más ecosistemas. “Necesitamos más alianzas” entre empresas, academia, gobiernos y sociedad civil. A esto se suma un cambio más profundo en la forma de entender el éxito. Durante años, explicó, se ha medido el crecimiento sin considerar el bienestar. Por eso, hizo un llamado a “medir lo que importa” y a invertir con una visión a largo plazo. Liderar hoy, en sus palabras, implica pensar en la próxima generación. Y es justamente esa generación la que ya está empujando el cambio. “Ya no se pregunta si las empresas deben ser responsables”, afirmó, sino que se decide en función de ello dónde trabajar, invertir o construir. Con esa idea, cerró su intervención dejando una reflexión que resume el momento actual: “la cuestión no es si el cambio se avecina. La pregunta es si elegiremos liderarlo”.