Un nuevo estudio revela que el reto ya no es abrir más cuentas, sino lograr inclusión financiera real y sostenible. En Ecuador, más de 4,7 millones de personas mayores de 15 años no tienen acceso a productos financieros, no los usan a pesar de haber accedido a ellos, o han sido excluidas del sistema financiero. También puedes leer: Tesla se desploma en 6% en Bolsa tras amenaza de Trump de recortar subsidios millonarios a MuskLa cifra es alarmante si se considera que, en teoría, el 83% de los ecuatorianos han tenido acceso en algún momento de su vida a productos financieros como cuentas de ahorro o tarjetas de crédito y débito. La realidad es que el acceso no garantiza inclusión plena ni mucho menos una relación saludable y sostenible con el sistema financiero. Así lo revela el estudio Avances de la Inclusión Financiera en el Ecuador 2024, elaborado por la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD). La investigación, que analiza siete dimensiones clave de la inclusión (acceso, uso, calidad, educación, bienestar, protección al usuario y marco normativo), muestra que el país ha avanzado en cobertura, pero enfrenta una brecha crítica entre tener productos financieros y usarlos de forma efectiva. Tener no es lo mismo que usar: el problema clave de la inclusión financiera en Ecuador Según la RFD, el 83% de los ecuatorianos (unos 10,4 millones de personas) han tenido acceso a productos financieros, sin embargo, solo el 73% tiene una cuenta de ahorro activa (que realmente ha usado). Asimismo, apenas el 29% ha logrado acceder a un crédito. La brecha se ensancha aún más si se considera que muchos usuarios simplemente no usan los productos que poseen. También puedes leer: Ecuador contrata a Harvard para salir del ranking de los costos de producción más altos en Latinoamérica De hecho, el 10% de los ecuatorianos tiene productos financieros pero no los utiliza. A esto se suma otro 10% que ha sido re-excluido: personas que alguna vez accedieron al sistema pero fueron expulsadas por deterioro en su historial crediticio, lo que representa a más de 1,2 millones de personas. En total, el 37% de la población adulta unos 4,7 millones de ciudadanos permanece fuera del sistema financiero por estas tres razones. “Comprender la situación de los clientes que tienen problemas para acceder, usar sus productos y cumplir con sus obligaciones es esencial para buscar alternativas que les permitan aliviar su carga económica y así insertarse en el sistema financiero formal”, señala Valeria Llerena, directora ejecutiva de la RFD. Avances digitales, pero el efectivo sigue reinando En medio de este panorama, hay señales de progreso. El uso de canales digitales como billeteras móviles, apps bancarias y tarjetas de crédito creció entre 5 y 7 puntos porcentuales entre 2023 y 2024. Esto ha colocado a Ecuador por encima de países como Bolivia, Chile y Perú en adopción de productos digitales. Sin embargo, el uso sigue siendo limitado: solo el 32% de quienes tienen una tarjeta de débito la utiliza, y con las tarjetas de crédito la situación es más crítica apenas el 15% las usa para pagos, pese a que el 31% las posee. Aunque el uso de medios digitales para pagos y transferencias subió del 34% al 37%, y para pagos del 36% al 42%, más de la mitad de la población aún prefiere el efectivo, el medio de pago predominante. Fuente: La Hora