En este sentido, Marco Antonio Zambrano, Especialista Senior del Banco Mundial, Vicepresidencia Regional para América Latina abordó temas importantes relacionados con este aspecto, enfocados en los riesgos ambientales y sociales: Es importante reconocer que los riesgos son inherentes a las operaciones. Como parte del diseño y ejecución de proyectos que financia la banca, es importante entender cuáles son los posibles riesgos que puedan repercutir en la institución financiera. Entender que los riesgos ambientales se pueden prevenir, mitigar y/o compensar, incorporando buenas prácticas internacionales, la legislación nacional y los requerimientos que pueden establecer las fuentes de financiamiento. Identificar las medidas para prevenir, mitigar y/o compensar los potenciales riesgos y deben estar plasmados en un Plan de Acción y serán parte de los acuerdos legales del crédito. Para incorporar el análisis de riesgos ambientales y sociales es necesario desarrollar un Sistema de Gestión Ambiental y Social (SGAS), con el fin de contar con las herramientas necesarias para este fin. ¿Quiénes promueven la gestión de riesgo ambiental? Zambrano destacó que entre los principales referentes internacionales es importante mencionar a los Principios de Ecuador, “que son un marco de referencia que se creó en 2003 en que las instituciones financieras pueden determinar y evaluar los riesgos ambientales conformada por más de 128 bancos, en 38 países, que han definido 10 principios básicos”; las Normas de desempeño del International Financing Corporation; y, los Estándares Ambientales y Sociales del Banco Mundial. Finalmente, el experto destacó los beneficios de contar con un Sistema de Gestión Ambiental y Social: Agiliza los procesos institucionales de gestión ambiental y social a través de un análisis fácil y eficiente en las etapas tempranas de evaluación. Dar una respuesta rápida a los clientes en los procesos de evaluación, asegurando la sostenibilidad ambiental y social de las operaciones. Facilita el acceso a fuentes de financiamiento internacional donde la mayoría de casos se requiere contar con un Sistema de Gestión Ambiental y Social.