Las redes estadounidenses Visa y Mastercard gestionan el 61% de los pagos con tarjeta en la eurozona y la totalidad de los transacciones transfronterizas. Esta concentración implica la fuga de datos financieros fuera del bloque y el encarecimiento de comisiones para comerciantes. Ante el riesgo de coerción o desconexiones dictadas por tensiones políticas, el Banco Central Europeo (BCE) busca aprobar el euro digital para desplegarlo en el comercio minorista en 2029, tras un periodo de pruebas en 2027. Te puede interesar: Cortometraje sobre el queso chonero gana premio internacional en Food Film Menu 2026 La iniciativa pública coincide con el avance del sector privado. Alianzas como EuroPA (que integra a Bizum o MB WAY) y EPI (creadora de Wero) trabajan en la interconexión de sus plataformas para permitir transferencias instantáneas entre 380 millones de usuarios de 15 países europeos sin intermediarios externos. Esta búsqueda de autonomía responde a una tendencia global. Países como Reino Unido, con la UK Payments Initiative, y Brasil, con el sistema estatal PIX que abarca el 54% de sus operaciones, promueven transferencias cuenta a cuenta para esquivar la infraestructura estadounidense. Proyectos como RoamingPay proponen conectar estas redes mediante códigos QR, ofreciendo una alternativa pragmática para preservar la soberanía comercial. (I) Fuente: Euronews