Son más de 50 millones de toneladas métricas de residuos plásticos que contaminan cada año el planeta e incluso ingresan en los cuerpos de los seres humanos. Por primera vez, un grupo de expertos realizó una revisión sobre los efectos que la producción, el uso y el descarte de plásticos provocan tanto en la salud humana como en otras especies que habitan la Tierra, a través de la iniciativa The Lancet Countdown Salud y Plásticos. Los autores, investigadores de los Estados Unidos, Australia, Suecia, Alemania, Mónaco, Noruega, Reino Unido, Indonesia, Filipinas y Países Bajos, remarcaron que el empeoramiento de los daños que generan los plásticos no es inevitable. También te puede interesar: Plan B energético: Estado contratará plantas flotantes al declararse desierta licitación de turbinas Hay muchas medidas, cuyos beneficios están basados en pruebas científicas, que se pueden adoptar para reducir su producción como para promover su reciclado. Los resultados de la revisión se publican en un momento clave: desde el 5 al 14 de agosto se llevará a cabo otra reunión del Comité Intergubernamental de Negociación que elabora un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre la contaminación por plásticos, incluidos los del medio marino en el Palacio de las Naciones de Ginebra, en Suiza. Desde 1950, la fabricación de plásticos se ha multiplicado por más de 200 y se prevé que casi se triplique nuevamente para 2060. El análisis de los investigadores advirtió que los plásticos afectan a las personas y al ambiente en todas las etapas de su ciclo de vida: desde la extracción de combustibles fósiles para su fabricación, pasando por la producción y el uso, hasta su eliminación. Este proceso genera contaminación atmosférica, exposición a sustancias químicas tóxicas e infiltración de microplásticos en el cuerpo humano. Además, la acumulación de plásticos en el entorno favorece la proliferación de mosquitos transmisores de enfermedades como el dengue, ya que los recipientes desechados retienen agua y se convierten en criaderos. Fuente: Infobae