Con el auge de la Inteligencia Artificial en los últimos años, han surgido todo tipo de aplicaciones y plataformas para realizar diversas funciones y actividades. Inicialmente, todo comenzó con chatbots que solo generaban texto, como ChatGPT. Ahora, existen IA que pueden generar imágenes, canciones o prácticamente cualquier cosa que se te ocurra. Estas capacidades avanzadas han avivado las conversaciones sobre la posibilidad de que las máquinas lleguen a sustituir a los humanos en numerosos aspectos de nuestra vida. Los expertos en este campo tienen opiniones divididas sobre si esto sucederá o no. Por ejemplo, Elon Musk afirma con convicción que el trabajo se convertirá en una opción y no en una obligación. También te puede interesar: Worldcoin, un servicio de verificación de identidad humana, llega a Ecuador Aunque vemos cómo la IA se está introduciendo gradualmente en diversas industrias, haciendo nuestro trabajo más simple, rápido y eficaz en la mayoría de los casos, es cierto que la IA todavía está lejos de ser experta en muchos campos. Por ejemplo, los investigadores de la Universidad de Purdue (EEUU) pusieron a prueba las habilidades de programación de este chatbot y descubrieron que se equivocaba el 52% de las veces cuando se le pedían respuestas sobre temas de programación. Esto tranquiliza a quienes actualmente se dedican a este ámbito. Otra labor que muchas personas consideran reemplazar con ChatGPT es la de los psicólogos humanos, lo cual es una idea muy equivocada e incluso peligrosa. ChatGPT no tiene formación en psicología y sus consejos se basan en información de internet que puede ser tan verídica como falsa. Tampoco deberías confiarle tu currículum u otros documentos que contengan datos privados o confidenciales tuyos o de otras personas. Por el momento, no es seguro proporcionar esta información a la IA, ya que no hay una regulación clara sobre cómo se manejan estos datos. En el pasado, ChatGPT ha revelado inadvertidamente información confidencial de empresas e individuos a terceros que supieron cómo solicitarla. También puedes leer: Vidrio y hologramas: La nueva frontera del almacenamiento de datos del futuro Finalmente, al igual que no es recomendable buscar síntomas de enfermedades en Google, tampoco deberías hacerlo en ChatGPT. Al igual que los buscadores, esta IA te dará una serie de posibilidades, algunas de las cuales pueden ser acertadas, pero otras pueden alarmarte innecesariamente al presentar los peores escenarios posibles. Fuente: elEconomista