Cada día, surgen nuevas ideas que transforman objetos y servicios que han existido durante años, convirtiéndolos en productos revolucionarios y novedosos. En las últimas semanas, se ha hablado mucho sobre los anillos inteligentes. Tanto Samsung como Xiaomi presentaron durante la Feria de Electrónica de Consumo (CES) en Las Vegas (EEUU) sus proyectos de anillos capaces de controlar diferentes aspectos de la salud de los usuarios. Además, la fintech catalana Rikki mostró su prototipo de anillo inteligente, diseñado para reemplazar las tarjetas de crédito u otros métodos de pago, gracias a la incorporación de un chip NFC, permitiendo a los usuarios tener siempre su dinero a mano.También te puede interesar: IA para diagnosticar enfermedades, el futuro de la medicina Ahora, la Universidad de Washington ha dado un paso adelante al convertir otro accesorio en un dispositivo inteligente: un pendiente capaz de monitorizar continuamente la temperatura del lóbulo de la oreja. Este invento, conocido como Therman Earring, es un prototipo de pendiente que tiene una longitud de 31 mm y un ancho de 11,3 mm, con un chip integrado que desempeña un papel crucial. Con un peso total de solo 335 mg, los creadores aseguran que tiene una autonomía de hasta 28 días seguidos. Lo notable de este pendiente es que mide la temperatura del lóbulo, y a diferencia de otros dispositivos de monitoreo de salud, como relojes o anillos, este se encuentra más cerca de la cabeza de las personas, lo que permite establecer datos más precisos sobre el cuerpo humano. Aunque su función principal es medir el estrés de los usuarios, también puede analizar y controlar la alimentación, la actividad física e incluso la ovulación de la persona que lo lleva. Fuente: elEconomista Foto de: elEconomista