Rincones históricos, mercados del siglo XI, pubs míticos, joyas modernistas, plazas mayores… Nos colamos en los micromundos con más encanto del Viejo Continente, lugares con tanta personalidad que dejan huella. Aviso: querrás quedarte a vivir en todos ellos. ¡Bienvenido a los barrios más bonitos de Europa! Nyhavn (Copenhague): el barrio de los petit hôtels Si hay un barrio bonito en Copenhague ese es Nyhavn. Es fácil dar con él: sus casitas de colores te atraerán irremediablemente. Se encuentra en el canal más famoso de la ciudad y forma una de sus postales más típicas. Además de ser un barrio encantador, es también uno de los más históricos: sus petit hôtels –residencias aristócratas– datan de finales del siglo XVII y principios del XVIII. Es un lugar lleno de barquitos y con mucho ambiente para tomar un café o pasear. Montmartre (París): el bohemio barrio de los pintores Podríamos decir que cada barrio de París es una ciudad en sí misma, pequeños micromundos con su historia y su peculiar forma de vida. Uno de ellos es Montmartre, el conocido como barrio de los Pintores. Para disfrutarlo lo mejor es tumbarse en el césped de su colina, frente a la basílica del Sagrado Corazón, o caminar entre sus estrechas y empinadas callejuelas llenas de restaurantes y cabarets. Casco Viejo (Riga): un barrio que se reinventa Callejear por el casco viejo de Riga es una auténtica gozada. Sus calles empedradas, sus casitas de madera de estilo medieval y sus fachadas del siglo XVIII forman un escenario acogedor donde el Art Nouveau también está presente. Uno de los epicentros de este bonito barrio es la calle Jauniela, llena de terracitas donde disfrutar del latido de una ciudad que rejuvenece y se reinventa en cada momento. También puedes leer: Índice de apertura a visados turísticos ha vuelto a niveles anteriores a los de la pandemia, afirma ONU Turismo La Baixa (Lisboa): el barrio más monumental de Lisboa Es imposible viajar a Lisboa y no pasar por la Baixa. Este céntrico barrio es donde se concentran los monumentos más hermosos de la capital portuguesa. Sus calles fueron reconstruidas tras el terremoto del siglo XVIII con un estilo clásico y con edificios llenos de bonitas fachadas de azulejos. La Plaza del Comercio, la Avenida de la Libertad, la Plaza de los Restauradores o el Elevador de Santa Justa son algunas de las joyas que podemos encontrar en este monumental barrio lisboeta. Les Marais (París): el barrio más cosmopolita Le Marais es uno de los barrios preferidos por los parisinos para disfrutar de los días de sol. Lo hacen en los jardines de la majestuosa Place des Vosges, la plaza más antigua de la ciudad inaugurada en 1612. Alfama (Lisboa): la cuna del fado Un antiguo arrabal de pescadores es hoy el barrio de Alfama, uno de los más bellos de Lisboa. Situado bajo los pies del Castillo de San Jorge, este rinconcito lisboeta es la cuna del fado. Lleno de cuestas y escaleras, es perfecto para perderse callejeando. Para llegar hasta él, lo mejor es subirse al mítico tranvía 28. Dos lugares perfectos para disfrutar de una bonita panorámica sobre Alfama: Portas do Sol y el mirador de Santa Luzia. También puedes leer: Ámsterdam prohíbe la construcción de nuevos hoteles como forma de luchar contra el exceso de turismo Kreuzberg (Berlín): el más cool de todo Berlín Situado al sur del Mitte, Kreuzberg es el barrio más cool, alternativo y contracultural de todo Berlín (tan solo tendrás que fijarte en los grafitis de sus paredes y en la cantidad de bares y locales nocturnos con los que nos tienta). Conocido como el ‘barrio turco’ o el pequeño Estambul, hace tiempo que dejó de ser tan multicultural para convertirse en uno de los sitios más caros de la ciudad para vivir. Fuente: Traveler