El ambiente es el de una discoteca: siete juegos de luces, tres estáticos a cada lado y uno giratorio a la mitad. ¡Pum, pum, pum! Retumba la música con golpecitos de sonido. Para aliviar los calores hay cuatro ventiladores de pared. La diferencia es que en este salón se vino a hacer deporte. Me incluyo: yo también vine a sudar esas libras extras y desconectarme. Seré más explícita: estoy sobre una bicicleta estática, toalla a un lado y agua al otro costado. Lo demás es voluntad para no desmayar y seguir el ritmo del “profe” que dirigiendo al grupo tiene pinta de DJ. Lo que acabo de describir se denomina cycling indoor (ciclismo de interior) y aunque parezca una novedad, en España tomó fuerza desde 2021 con la apertura del espacio Lapso Studio que promueve el fitness físico y mental. Un combo imperdible en tiempos pospandemia. Lo cierto es que esta tendencia aterrizó antes en Quito (Ecuador) donde Power Studio inició con la propuesta en 2017 y un tiempo después hizo lo mismo Party Cycling, quienes abrieron en 2021. Decidí sacarme el aire en este último, donde Diego Jiménez lidera la clase. Él es gerente del negocio y máster coach. Una vez dentro no se reconoce a nadie; cuarto semioscuro donde las luces de fiesta salen como destellos acompañando la arenga de Diego que no para: ¡No nos queda otra que aumentar la velocidad! ¡Que sea la música la que nos haga sentir este ascenso épico! Enunciar aquí los 45 minutos de ejercicio parece sencillo frente a lo que es realmente. El sudor empapa parte de mi bicicleta y las piernas quieren desmayar. Pero no estoy sola. Mis compañeros están estilando, resoplando, llevando las manos a la cintura como síntoma de aguante. A esta clase de sábado por la mañana acudieron una pareja de esposos; converso un momento con ella; tiene 49 años, se llama Dayanara Varela y lleva un año haciendo cycling. Dice que a estas alturas “el cuerpo mismo le pide venir” y por eso es rigurosa asistiendo de lunes a sábado. “Nos motiva el estar sanos, bajar de peso, dormir bien”, cuenta sobre lo conseguido. Apto para embarazadas Las mujeres gestantes son bienvenidas. Marisol Figueroa, socia de Diego en Party Cycling, lo corrobora: “Tuvimos una chica que vino hasta el noveno mes”. La mejor parte fue que este actividad le sirvió para que el parto natural fuese casi sin dolor”. Ahora, agrega Marisol, tienen a otra futura madre que pedalea a su ritmo mientras cursa el séptimo mes de embarazo. Lo importante -aclara- es que este ejercicio sea vigilado por el ginecólogo de la paciente para no tener complicaciones. Comprobado: Se gana salud mental El coach Diego Jiménez detalla cómo este deporte ayuda a reducir nuestros índices de estrés: La salud emocional juega un papel importante que motiva este ejercicio físico. Aquí encuentras una especie de catarsis, te desconectas de todo. Es un tiempo para ti. Somos un desfogue para las personas; salen cansados, pero se han divertido. Nuestro eslogan es: ¡La vida es una fiesta! Los coach aportamos motivación extra a los clientes para que cada sesión se vuelva retadora. En un gimnasio tradicional se corre el riesgo de aburrirse. Los beneficios de hacer Cycling vs. ciclear en la calle José Ricardo Cevallos también es entrenador de cycling desde 2018 y si bien adquirió la pasión por el ciclismo en las calles, hoy en día enumera ventajas del pedaleo controlado en salón. Tienes seguridad. Hay gente que ha retomado porque aquí se siente tranquilo. El clima también lo tienes bajo control. El tiempo es más aprovechado acá porque no tienes bajadas y son entrenamientos específicos. Pueden entrenar en parejas sin importar la condición física y haciendo el mismo esfuerzo. Indumentaria de arranque para el cycling Según José Cevallos al comienzo no es necesario implementos profesionales, pero normalmente quienes acuden terminan enganchados al deporte que especializan su vestimenta. Al inicio procurar ir con un short o licra y camiseta. En un nivel más avanzado, se puede considerar la compra de ropa Dry-Fit. Los zapatos clip propios para ciclistas son una buena opción, pero se recomienda practicar un tiempo en modo indoor para luego salir a espacios abiertos. Texto: Catherine Yánez Lagos