¿Qué novedades presenta el nuevo proceso de acreditación de las universidades y escuelas politécnicas del país? Este proceso de evaluación acredita a las universidades y no las categoriza como se hizo en procesos anteriores. Además, la construcción de los instrumentos de evaluación se desarrolló a través de un proceso participativo con la comunidad académica. Antes los procesos de evaluación servían, principalmente, para la depuración del sistema de educación superior. ¿En qué aspectos han mejorado las universidades desde la última evaluación en 2013? En este momento debemos esperar los resultados de los informes preliminares. Una vez que se emitan dichos informes a las Universidades y Escuelas Politécnicas (UEP), tienen 10 días para presentar sus observaciones. Lo que se debe tomar en cuenta es que el modelo de evaluación del 2013 difiere con el modelo de evaluación 2019. Si bien tienen puntos de encuentro, también existen estándares de transición donde se pasó de un modelo que valoraba lo que hay y cuánto se tiene, a un modelo que permite saber qué se hace con lo que se posee, sus causas y cómo las UEP están generando impacto en el territorio de influencia. La innovación y el emprendimiento han tenido importancia en estos últimos años, ¿cómo evaluaron a las universidades en esas áreas? Los elementos de innovación están particularmente presentes en los estándares proyectivos del modelo de evaluación: innovación pedagógica y producción académica y científica. El primero hace referencia a la innovación propia de los procesos educativos; mientras que el segundo se refiere a la innovación social como un componente de fortaleza junto a la investigación, estándar de calidad que se utiliza en la vinculación. El emprendimiento es un aspecto que se ve de forma transversal, sobre todo en los estándares de vinculación con la sociedad. Hay muchos proyectos de vinculación que implementan las UEP, cuya meta es apoyar a las comunidades urbanas y rurales a levantar emprendimientos, a formar competencias básicas, entre otras. El modelo de evaluación permite que las universidades puedan dar cuenta del estado de su aplicación, cómo están trabajando y la retroalimentación para el aula, la investigación y la innovación. ¿Qué sucederá con las universidades que no pasen el proceso de acreditación? El Caces entregará las directrices, los instructivos y lineamientos generales para la elaboración de un plan de mejoramiento y su aplicación contará con un acompañamiento del Consejo. La ejecución puede durar hasta tres años y su propósito es que las UEP alcancen la acreditación en un nuevo proceso de evaluación. Tomando en cuenta que el objetivo de este proceso es la mejora continua con miras hacia el fortalecimiento de una cultura de calidad de las instituciones.