El mundo profesional y laboral latinoamericano sigue marcado por la inequidad de género. La falta de mujeres en altos cargos de las grandes empresas, así como de empresarias que generen capital propio, sigue marcando la tónica en la mayoría de los países de la región. ➤ Ver también: ¿En qué países latinoamericanos hay una mayor brecha salarial? Pero, si bien las cifras dejan aún mucho que desear, hay avances. Según una investigación llevada a cabo en 50 países por el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), la tendencia de las emprendedoras en países en vías de desarrollo va en aumento, especialmente en Latinoamérica, junto con India y África. En especial, América Latina y el Caribe registraron en 2019 los cinco mayores niveles de Actividades Emprendedoras en Estadio Totalmente Temprano (TEA, por sus siglas en inglés), es decir, los mayores porcentajes de mujeres que se encuentran en la etapa inicial de su proyecto empresarial -un máximo de 3,5 años desde que fundaron su empresa-, según el estudio. En Ecuador, ese índice fue del 34% de mujeres adultas y jóvenes. Le sigue Chile, con un 32%, Guatemala con un 28%, Panamá con un 26%, Brasil con un 24%, Colombia con un 24%, Puerto Rico con un 16%, México con un 14% y Argentina con un 8,1%. Mientras la motivación más común de los hombres emprendedores es construir una gran fortuna, seguir con la tradición familiar o generar altos ingresos, en las mujeres esa motivación es la de hacer una diferencia en el mundo, indica el informe del GEM. Fueron más mujeres que hombres las que estuvieron de acuerdo con que ganarse la vida de ese modo es importante a causa de la escasez de empleos en la región. Fundar una empresa propia es, para muchas mujeres, una forma de salir de la pobreza. Sin embargo, generar riqueza nunca ha sido tarea fácil para las mujeres. En la lista más reciente de "Billionaires”, de la revista Forbes, se documentó la fortuna de 1.095 personas cuyo capital personal sobrepasa los 1.000 millones de dólares. Es llamativo que solo 234 personas de esa lista sean mujeres, una cifra que tampoco aumenta con el paso de los años. De esas 234 mujeres, solo 67 crearon su fortuna por sí mismas, sin haber heredado la riqueza o haberla obtenido de un acuerdo de divorcio. Es decir, que 167 mujeres empresarias multimillonarias en el mundo poseen su fortuna por ser parte de compañías de sus abuelos, padres, o esposos. La brecha de género sigue marcando particularmente la creación de riqueza en América Latina y el Caribe. Los índices de pobreza indican que esta afecta especialmente a las mujeres porque siguen siendo, en su mayoría, las que cuidan de la familia y el hogar. En 2019, por cada 100 hombres viviendo en hogares pobres en la región, había 112,7 mujeres en una situación similar, debido a la falta de autonomía económica, según datos de la CEPAL. Además, la falta de estímulo y oportunidades para las niñas y jóvenes en el área educativa, lo cual las aleja de las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática, por sus iniciales en inglés) son algunos de los factores por los que las mujeres tienen menos oportunidades -todavía en el siglo XXI- de llegar a puestos de liderazgo. En la región hay pocos casos de mujeres empresarias que han hecho fortuna, sea por haber heredado una empresa, por haberla fundado o por ocupar altos puestos directivos en grandes compañías. Aquí les presentamos a las más destacadas empresarias latinoamericanas según Deutsche Welle. Chile Iris Fontbona tiene 79 años y es la viuda de Andrónico Luksic, quien construyó un imperio millonario con la minería y produciendo bebidas, antes de morir de cáncer en 2005. Fontbona y sus hijos controlan Antofagasta PLc, la novena compañía multinacional en explotación del cobre, que posee minas de cobre en Chile y cotiza en la Bolsa de Londres. Hasta marzo de 2021, sus activos alcanzan un valor estimado de USD 15.400 millones. Fontbona también posee una participación mayoritaria en Quiñenco, un conglomerado chileno que cotiza en bolsa y que opera en la banca, la cerveza y la manufactura. México La siguiente mujer latinoamericana en poseer la segunda mayor fortuna de la región es la mexicana Eva Gonda Rivera, quien, con un capital de USD 6.700 millones se sitúa en el puesto 233 del ránking general de fortunas del subcontinente. Es la viuda de Eugenio Gara Lagüera, Director Ejecutivo del grupo de alimentos y restaurantes Femsa hasta su muerte, en 2008. Luego de la española Sandra Ortega Mera, hija de Amancio Ortega, fundador de Inditex, que aglomera marcas como Zara, Massimo Dutti o Stradivarius y se sitúa en el puesto 267 con una fortuna de USD 6.100 millones, sigue otra mexicana: María Asunción Aramburuzabala, "la mujer de negocios más conocida de México", según Forbes. Su fortuna se valora en USD 5.800 millones de dólares. María Asunción Aramburuzabala, su hermana Lucrecia y su madre, también llamada Lucrecia, tienen una participación mayoritaria en la empresa cervecera Grupo Modelo, que cuenta entre sus marcas a la cerveza Corona. Argentina Paula Santilli ocupa el puesto 66 en la lista de las 100 mujeres más poderosas del mundo de Forbes 2020, justo por encima de MacKenzie Scott, la ex esposa de Jeff Bezos. Comenzó en su papel de CEO de PepsiCo Latinoamérica en mayo de 2019. Santilli dirige los negocios de alimentos y bebidas de la compañía para México, Sudamérica, Centroamérica y el Caribe. Un negocio de USD 7,6 millones que incluye dos de los seis mercados más grandes a nivel mundial: México y Brasil. Brasil Andrea Marques de Almeida es ingeniera y exejecutiva de la compañía minera Vale SA. Marques de Almeida se convirtió en Directora Financiera de la compañía brasileña de petróleo y gas Petrobras en marzo de 2019. En diciembre de 2019, Marques de Almeida anunció que Petrobras agregará activos a su cartera de desinversiones. Esto se suma a su plan de desinvertir entre 20 y 30 mil millones de dólares de activos no estratégicos hasta 2024. Venezuela La diseñadora venezolana de moda Carolina Herrera, reconocida a nivel internacional, es uno de los casos de gran éxito empresarial. Herrera mostró interés en el mundo de la moda desde temprana edad. Pero comenzó a incursionar en el mundo de la moda a los 42 años, dedicándose profesionalmente al diseño y a la alta costura. En 1981 fundó su propia casa de modas en Estados Unidos, la que lleva su nombre, y desde allí ha creado un imperio de ropa, perfumería y maquillaje. Ecuador En este país se destaca la empresaria Priscilla Altamirano, de Almacenes De Prati, fundada en 1957 y una de las 50 empresas privadas de mayor facturación en el país. Altamirano suma una trayectoria de más de 20 años en Almacenes De Prati y desde el 2016 es su Presidente Ejecutiva. Previamente fue Vicepresidente Comercial. Los ingresos totales de la compañía llegaron en 2019 a USD 323,10 millones. Sus segmentos de negocio para mujeres y hombres se enfocan en la moda y los accesorios, y su canal online lo coloca como marca nacional. Colombia Sandra Forero es presidenta del Consejo Gremial Nacional (CGN) y fue elegida por Forbes como una de las 50 mujeres más poderosas de Colombia en 2020. Es la primera mujer, en 25 años de historia de ese país, que preside ese gremio. Le tocó enfrentar en ese cargo la peor crisis económica de la historia reciente debido a la pandemia de coronavirus. Es la voz oficial de los sindicatos colombianos, con 27 asociados que representan a más de 15.000 empresas de diferentes rubros. También lidera desde hace una década la Cámara Colombiana de la Construcción (CAMACOL), que está ligada al 54% del aparato productivo de ese país. Fuente: Deutsche Welle